jueves, 29 de octubre de 2026

LA NIÑA DEL MILAGRO, EL GENERAL DUPONT, SU AYUDANTE Y SU CABALLO

     Supongo que muchos de vosotros conocéis la existencia de unos jardines situados frente a la salida de la calle Alfonso XII, junto a la Facultad de Derecho, llamados anteriormente "Jardines de Puerta Nueva" y desde finales de los años 90 del siglo pasado "Jardines de la Niña del Milagro". Supongo también que muchos conoceréis el porqué de ese nombre y que otros tantos os lo estaréis preguntando. No se trata de que la niña en cuestión tuviera la capacidad de separar las aguas del mar, ni de multiplicar alimentos o estar en dos localizaciones separadas por miles de kilómetros a la misma vez sino que, siendo un bebé, se salvó "milagrosamente" de las hordas francesas cuando en 1808 entraron en Córdoba arrasándolo todo. Pero veamos el relato de los hechos.

     «No es menos digna de llamar nuestra atencion la casa taberna esquina á la calle del Pozo, conocida por la de la Niña del milagro. En ella vivia en 1808, Pedro Moreno, honrado cordobés, quien no pudiendo sufrir que su patria gimiera bajo el yugo de las águilas francesas, se asomó al balcón cuando entraba por la Puerta Nueva el general Dupont y le disparó su escopeta, matándole el caballo é hiriendo á uno de sus edecanes (1); tan heroica imprudencia, provocó la ira de los soldados franceses, quienes entrando en la casa asesinaron á cuantas personas vieron, incluso el Moreno, sin esceptuar mas que á una niña de pecho que sacó uno enganchada en la bayoneta de su fusil y se la dio á una muger que por caridad la conservó hasta que volvió á su familia: en edad apropósito entró de religiosa en el convento de Jesus María, del orden de San Francisco de Paula, desde donde pasó al de Santa Isabel de los Angeles, en el que existe haciendo el oficio de portera, y es conocida por Sor María de Jesus Moreno».


IMAGEN 1. Los Jardines de la Niña del Milagro.



     Así es como lo dejó escrito Teodomiro Ramírez de Arellano allá por 1873, en la primera de las entregas de sus "Paseos por Córdoba", dedicada a los barrios de la Magdalena, San Lorenzo, Santa Marina y San Andrés, al describir un inmueble en la esquina de las entonces calles Puerta Nueva y Pozo, actualmente Alfonso XII y Francisco de Borja Pavón. Probablemente sea la versión más conocida de esta historia y sobre la que se hayan basado otros escritores para seguir contándola, pero existe otra anterior, de 1850, algo más cercana en el tiempo a los hechos aunque bastante más escueta y parca en detalles:

     «Hubo sí la desgraciada ocurrencia, de que un paisano llamado Pedro Moreno, desde su casa, situada a pocos pasos de la Puerta Nueva, al entrar Dupont le disparó un tiro que no le ofendió ni a los que iban a su lado. En el acto él, y toda su familia fueron degollados, perdonando la vida únicamente a una niña que la madre estaba criando».

     En este caso se trata de la respuesta a una de las preguntas incluidas en un cuestionario elaborado por Real Orden para esclarecer los hechos de 1808 y rebatir las falsedades e inexactitudes aparecidas en la obra "Historia del Consulado y del Imperio: Continuación de la Historia de la Revolución Francesa", del escritor Louis Alphonse Thiers. El citado cuestionario se envió a aquellas poblaciones que se vieron implicadas en la campaña de Andalucía, y para responder a las cuestiones relacionadas con Córdoba se creó una Junta formada por Ignacio María Martínez de Argote y Salgado, marqués de Cabriñana, Dionisio Sánchez Rivas, rector de la parroquia de Santiago, Ramón Aguilar Fernández de Córdoba y Antonio Barroso, regidores del Ayuntamiento, Mariano Muñoz de las Casas-Deza, secretario del Ayuntamiento, Mariano Barroso, secretario del mismo en 1808, Luis María Ramírez de las Casas-Deza, catedrático y José Ariño, consejero provincial y secretario de la mencionada Junta.


IMAGEN 2. La Puerta Nueva tras el Arco Triunfal.



     Este informe no entra en detalles tales como la ubicación exacta de la casa, solamente que se encontraba a pocos pasos de la Puerta Nueva, o si el disparo se hizo desde un balcón o desde una ventana, y sin embargo muestra ya una discrepancia con el relato de Arellano: el disparo no hizo diana en nada ni en nadie. Mientras que en la versión de 1873 se nos cuenta que el tal Pedro Moreno mató al caballo del general e hirió a uno de sus edecanes, veintitrés años antes se afirmaba que tal disparo «no ofendió ni a los que iban a su lado». Vamos, que Pedro Moreno no le acertó ni al aire. Veamos ahora otra versión de los hechos, sólo tres años posterior a la de Arellano:

     «En el año de 1808, cuando entraron los franceses en Córdoba, el vecino de una casa cerca de la puerta, y esquina á la calle del Pozo, disparó un tiro al general Dupon por el balcon que todavía existe. En vista de esto, por el mismo balcon entraron los franceses y degollaron á todos los que en la casa habia, á escepcion de una niña pequeñita que se estaba lactando cuando fué muerta la madre, legítima esposa del que tiró. Esta niña, que fué estraida de la casa enganchada por las ropas en las bayonetas, entró despues en un convento y era mínima del de Jesús María, y cuando la esclaustracion fué trasladada al de Santa Isabel de los Angeles. Pues bien: esta niña, llamada del Milagro de los Angeles, falleció ayer á la una de la madrugada á los sesenta y ocho años de edad, y tenía por nombre fuera del claustro doña María de la Concepcion Roda y Moreno, hija de D. Juan Roda, y de doña Maria de los Dolores Moreno».


IMAGEN 3. Esquina de las entonces calles Pozo y Puerta Nueva.



     Esta narración apareció en una noticia publicada el 1 de febrero de 1876 en el Diario de Córdoba, con motivo del fallecimiento de la famosa Niña del Milagro. No dice nada acerca del caballo ni del ayudante del general Dupont aunque añade el dato de que las tropas francesas entraron por el balcón desde el que se había disparado, cosa curiosa porque entraron en la ciudad a cañonazo limpio y no les hubiera costado ningún trabajo echar la puerta abajo. El relato sigue siendo básicamente el mismo, pero ahora resulta que la niña es hija de un tal Juan Roda y no de Pedro Moreno, al que no menciona en ninguna ocasión. Pero veamos otra nueva versión, ésta sacada de la obra Fundaciones Monásticas en la Sierra de Córdoba, de Manuel Gutiérrez de los Ríos y publicada en 1909:

     «Junto á la citada puerta [Puerta Nueva], vivía Pedro Moreno, el cual, indignado al ver entrar las tropas francesas, no pudo contener un arrebato de ira, y, sin reparar el peligro que él y los suyos corrian, se asomó al balcón con una escopeta, haciendo fuego sobre el General en Jefe, no haciendo blanco en este y sí en uno de sus ayudantes, que marchaba á su lado y cayó herido, cuyo hecho dió lugar á que la soldadesca entrase á saco en la casa del Moreno y lo asesinasen á él, á su mujer, á su hija y á cuantos había en ella, salvándose sólo una niña de pecho que estaba acostada en una cuna...».


IMAGEN 4. Detalle de la Puerta Nueva tras el Arco Triunfal.



     Este relato de Gutiérrez de los Ríos es muy parecido al de Ramírez de Arellano, aunque con un par de variaciones: el disparo no le acierta al caballo pero sí al ayudante de Dupont, y la niña no estaba siendo amamantada sino que se encontraba en su cuna. En otra versión, una efeméride publicada en el Defensor de Córdoba el 3 de mayo de 1913, el que dispara es Pedro Moreno, el caballo vuelve a morir y el ayudante del general a ser herido, aunque no se dice nada acerca de dónde se encontraba la niña en ese momento, de modo que hasta ahora tenemos que quien disparó fue Pedro Moreno o Juan Roda, que el disparo no hizo diana, o que mató al caballo del general e hirió a su ayudante, o que sólo hirió a éste último, y que la niña, que podría ser hija de Pedro o de Juan, se llamaba María Jesús Moreno o María de la Concepción Roda.

     Detalles como dónde se encontraba la niña o si el disparo le dio o no a algo o a alguien tampoco tienen demasiada importancia, teniendo en cuenta que el paso del tiempo suele cambiar, añadir o quitar detalles a los relatos, pero que la protagonista aparezca con dos padres y dos nombres diferentes ya es otro cantar, y la cosa se complica cuando uno comprueba en los Padrones Domiciliarios de la época que en la calle Puerta Nueva, la actual Alfonso XII, no vivía ningún Pedro Moreno ni ningún Juan Roda. La razón no es otra que, aunque se trate del mismo inmueble, la casa desde donde se hizo el disparo no estaba en la calle Puerta Nueva esquina con la del Pozo, como se deduce de las distintas versiones, sino al contrario.


IMAGEN 5. La calle Alfonso XII, antigua de Puerta Nueva.



     Efectivamente, en 1806 existía en la calle del Pozo una casa con el número 13, que bien podría ser la que andamos buscando puesto que en ella, curiosamente, aparece empadronado un tal Pedro Moreno. Tenía 50 años en esa fecha, era de profesión pegujarero (2), además de Juez Cuadrillero de la Santa Hermandad de Ciudad Real (3), estaba casado con Ana Gómez de 37 años y tenía una hija de 19. Dado que aún quedaban dos años para el suceso que nos ocupa, y que la "niña del milagro" estaba en edad de tomar el pecho cuando éste ocurrió, es probable que en 1806 aún no hubiese nacido o lo hubiese hecho poco después de formarse el Padrón, por lo que tiene lógica que no aparezca en éste; sí lo hace la que sería su hermana mayor, la misma que habría muerto junto a sus padres según la versión de Gutiérrez de los Ríos.


IMAGEN 6. Pedro Moreno en el número 13 de la calle del Pozo.



     Con lo visto hasta ahora parece claro que quien disparó contra los franceses fue Pedro Moreno, pues así lo aseguran el escrito de 1850, Teodomiro Ramírez de Arellano y Manuel Gutiérrez de los Ríos, pero en ninguno de estos relatos se dice expresamente que la niña fuese su hija, aunque se intuya. Seguramente los Padrones Domiciliarios de 1807 y 1808 me hubiesen sacado de dudas, pero no he sido capaz de localizarlos. Sí he encontrado dos listados de 1810, uno con las personas personas incluidas en las Cartas de Seguridad (4) y otro con la relación de los Cívicos, Dispersos juramentados y Ex-regulares (5) que vivían en el barrio de la Magdalena. En ambos casos, quien aparece viviendo en ese año en el escenario de los hechos, la casa número 13 de la calle Pozo, es el carpintero y labrador Juan de Roa, cuyo nombre se parece demasiado al Juan Roda mencionado en la prensa de 1876 como para no pensar que se trata de la misma persona.


IMAGEN 7. Salida de la antigua calle del Pozo a la de Puerta Nueva.



     En esta misma noticia de prensa se aseguraba que la madre de la niña era la «legítima esposa del que tiró», lo que nos llevaría a Pedro Moreno y Ana Gómez, y sin embargo se dice que su nombre es Concepción Roda y Moreno. De hecho, en el Padrón de 1848 aparece como Concepción Roda entre las integrantes del convento de Santa Isabel de los Ángeles, al que llegó tras la exclaustración del de Jesús y María. Ante este baile de apellidos sólo se me ocurre una posible explicación, aunque sea una hipótesis sin demasiado fundamento: Que la niña nació en 1807 o 1808 del matrimonio entre Pedro Moreno y Ana Gómez; que, una vez asesinados los padres por las hordas francesas, la niña fue entregada a sus familiares; que estos familiares habrían sido Juan Roda (o de Roa) y María Dolores Moreno, cuyo apellido podría indicar que era hermana del asesinado y por lo tanto tía de la niña; que la niña no estaría bautizada en el momento de los hechos y que sus tíos, al hacerse cargo de ella, le pusieron sus apellidos. O quizás nada de lo que acabo de decir, vaya usted a saber.


Rafael Expósito Ruiz.





(1) El término "edecán" designa al ayudante de un alto cargo militar y proviene del francés "aide-de-camp" (ayudante de campo).
(2) El pegujarero, o pegujalero, era tanto un labrador con una pequeña porción de tierra para la siembra como un ganadero que poseía poco ganado.
(3) La Santa Hermandad fue una corporación compuesta por grupos de gente armada, pagados por los concejos municipales de la Corona de Castilla para perseguir a los criminales. Popularmente eran conocidos como cuadrilleros, porque iban en cuadrillas (cuatro soldados), o mangas verdes, porque el color verde de sus mangas los identificaba de inmediato. (Wikipedia).
(4) Las Cartas de Seguridad eran documentos de identificación civil, usados como una herramienta de control político y militar para censar a la población, distinguir a los "leales" al gobierno intruso de los opositores, detectar espías y frenar el movimiento de guerrilleros y desertores. (Google IA).
(5) Estas listas eran censos militares y de control político-social de la población masculina utilizados para fiscalizar quiénes estaban en condiciones de portar armas, quiénes habían jurado lealtad al régimen gobernante y quiénes eran sospechosos de deserción. (Google IA). En el caso que nos ocupa, Juan de Roa aparece como Cívico, que eran ciudadanos locales armados encargados de la defensa de su propio municipio y del mantenimiento del orden público. (Google IA).


DOCUMENTACIÓN
- Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.
- Copia de un expediente existente en el Archivo Militar de Córdoba sobre la Batalla de Alcolea, Campaña de Andalucía y Batalla de Bailén. Doc. 118.2. 1850-1868. SF/C 00009-118. Archivo Municipal de Córdoba.
- Fundaciones Monásticas en la Sierra de Córdoba, 1909. Manuel Gutiérrez de los Ríos.
- Padrones domiciliarios, 1509-1920 / Córdoba (Córdoba). Ayuntamiento. archivo.cordoba.es.
- Paseos por Córdoba: ó sean, apuntes para su historia, 1873-77. Teodomiro Ramírez de Arellano.

IMÁGENES
- Imágenes 1, 3 y 7: 
- Imagen 2: Arco de Triunfo en la Puerta Nueva, 1862. José García Córdoba.
- Imagen 4: Córdoba. Arco a la entrada de la ciudad. Biblioteca Nacional de España.
- Imagen 5: Calle Alfonso XII. Internet.
- Imagen 6: familysearch.org.