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martes, 9 de septiembre de 2025

LA FUENTE DEL ENCANTADO

     En los últimos meses os he traído dos historias surgidas de un mismo manuscrito custodiado en el Archivo Municipal de Córdoba, una relativa a la desconocida Puerta de Francisco Toledo y otra que trata sobre la ya desaparecida Fuente del Piojo. El documento está dando más de sí de lo que yo esperaba así es que hoy veremos otra historia sacada también del mismo, una historia que habla de la Fuente del Encantado.

     Para empezar, he de confesar que no he sido capaz de encontrar ni una sola referencia a una fuente con este nombre, ni en la prensa antigua, ni en Ramírez de Arellano, Ricardo de Montis o cualquier otro escritor de los que suelo consultar para estas cuestiones, así es que me agarraré a la ubicación que ofrece el manuscrito: «la del Encantado en el muro de la hta. de la Reina [construida] en 1791 y renovada en...(1)».


IMAGEN 1. Página del documento en la que aparece la Fuente del Encantado.



     La primera mención que he encontrado acerca de una fuente en esta localización nos la ofrece la edición de 1856 del Indicador Cordobés, ó sea Manual histórico-topográfico de la ciudad de Córdoba, de Luis María Ramírez de las Casas-Deza. Aquí podemos leer los siguiente: «Las situadas extramuros son las que siguen... 10. Huerta de la Reina. Se halla en la cerca de ella y fue construida en 1791». José López Amo, en su obra "Fuentes y Cañerías" de 1876, también la menciona haciéndose eco de la versión de 1867 del Indicador Cordobés. Doy por hecho, por su situación, que la fuente del Encantado y la de la Huerta de la Reina son una misma cosa.

     En cuanto a la ubicación aproximada de la fuente, según la prensa de la época sabemos que además de estar adosada al muro de la huerta lo estaba en su parte posterior: «...la fuente pública que existe enclavada en las tapias á espaldas de la huerta de la Reina, camino antiguo que conduce á la posesion de la Arrizafa». En las Ordenanzas Municipales de Córdoba de 1884, en el Apéndice en el que se reflejan los caminos vecinales de uso público, se asegura que la fuente se halla en el camino que se dirige a la Matriz, camino que describe así: «El que partiendo de la carretera provincial de Córdoba a Villaviciosa en el punto llamado fuente de la huerta de la Reina, se dirige a la Matriz, y atravesando el arroyo del Moro continúa á la carretera de Córdoba a Trassierra, que también cruza, y siguiendo depues por la puerta de la huerta nombrada de Figueroa y tierras del cortijo de Turruñuelos, se incorpora al camino viejo de Trassierra, en el sitio denominado los Pozuelos».


IMAGEN 2. El Camino de la Matriz en un plano de 1905.



     Este camino de la Matriz, en color rosa en el plano anterior, delimitaba a la Huerta de la Reina por su parte norte, en un lateral de la misma dado que la entrada principal daría a la carretera de Córdoba a Villaviciosa, o a sus espaldas desde el punto de vista de un observador que se encontrase en Córdoba. En cualquier caso, entiendo por la descripción que la fuente debía encontrarse en el tramo del camino que va desde la carretera de Villaviciosa, en color naranja, al camino de la Arruzafa, en color verde. La línea azul corresponde al Arroyo del Moro. En el plano de Córdoba de Dionisio Casañal, también de 1884, la fuente aparece adosada al muro de la huerta en esa misma zona, prácticamente frente al inicio del camino de la Arruzafa.


IMAGEN 3. La misma zona, ampliada, y la fuente en el plano de 1884.



     La fuente consistía en dos pilares, o pilones, uno más alto para uso del ganado y otro más bajo para el público. En principio estaban separados por una gradilla para evitar que el agua de uno pasase al otro, y que a finales de 1820 tuvo que ser repuesta por haber desaparecido, además de reparar los pilares. La obra se hizo por cuenta de José Fernández de Córdoba y Teruel, propietario de la Huerta de la Reina, con el consentimiento claro está del Ayuntamiento. Hacia 1840-1841 se colocó entre ambos pilares un bando del entonces alcalde José Illescas Cárdenas, debido al mal uso que los vecinos hacían de la fuente. Este bando, pintado con aceite sobre una tabla, con letras negras sobre fondo blanco, decía lo siguiente:

     «De orden del Sr. Alcalde 1.º constitucional se prohibe labar en estos pilares, hacer pozas fuera de ellos, y ensuciar de cualquier modo las aguas, bajo pena de cuatro ducados de multa, previniendose que el caño ó pilar pequeño está destinado para las personas que quieran beber, y el grande para las caballerías».


IMAGEN 4. La fuente no es para lavar, sino para beber.



     Posteriormente, en 1848, la fuente fue modificada, como Antonio García del Cid, administrador del entonces propietario de la huerta, el Marqués de Salar, le explica al alcalde: «...he convertido en una fuente el pilar grande que existia para las caballerias contra la cerca de la huerta alta de la reina, poniéndole en alto no solamente el caño de que V.S me hablaba, sino en dos, para que se halle bien surtida de aguas. El derrame lo he introducido en la huerta, y el cerrado el caño ó pilar pequeño por cuyo suelo pasaba el agua para las personas que quisieran beber, segun decía el bando antiguo que V.S. refiere en su oficio. Ahora la encontrarán potable en los dos caños construidos. Además he desmontado el terreno en la parte necesaria, y puesto poyos á los lados de la fuente empleando en ello las piedras que V.S. se ha servido franquearme...».

     El nombre de "El Encantado" continúa sin aparecer por ningún lado, y como dije al principio no he vuelto a verlo por escrito, aunque sí he encontrado una nueva denominación para la fuente de la Huerta de la Reina en el Almanaque del Obispado de Córdoba de 1891, en un relato firmado por R. Blanco y Criado: «...y embozado hasta los ojos en larga y anchurosa capa fué despedido por todos en la puerta del palacio, conviniendo en esperar su vuelta dentro de dos horas en la fuente llamada de la Mora á espaldas de la huerta de la Reina, donde vemos hoy un abrevadero público de que gozan los prédios colindantes».

     Tampoco sobre la fuente de La Mora hay rastro, al menos en el lugar que nos ocupa, pero más adelante, en el primer cuarto del siglo XX, nos encontramos con una tercera forma de nombrar a la susodicha fuente que seguramente es más reconocida por todos. Aparece en una noticia de prensa de 1915, acerca del robo sufrido por una persona que lavaba en ella su camisa y, aunque no se menciona el lugar en que se encuentra, vuelve a aparecer en otra noticia que trata del orden del día de la sesión del Ayuntamiento para el 27 de noviembre de 1922: «Instancia del director gerente de la Sociedad Anónima Sotomayor solicitando realizar el traslado a sitio próximo y mejorar a su costa la fuente de los Picadores, situada sobre el muro norte de la huerta de la Reina».


IMAGEN 5. La Fuente de los Picadores en 1927.



     No cabe duda de que la referida Fuente del Encantado es la misma que la adosada al muro de la Huerta de la Reina, y que ésta a su vez es la de los Picadores. Se puede ver marcada en un plano de Córdoba de 1927, y da la impresión de que el Ayuntamiento no aceptó la proposición de trasladarla ya que aparentemente aparece en el mismo punto del que fuera camino de la Albaida en el plano de 1884 o de la Matriz en el de 1905, aunque ahora aparezca algo desdibujado en el plano de 1927 y bajo el nombre, como no, de camino de la Fuente de los Picadores. A su espalda ya no está la pared de la Huerta de la Reina, que prácticamente ha desaparecido para dar paso a nuevas calles y construcciones.


IMAGEN 6. Paso a nivel de la Fuente de los Picadores.



     Esta fuente de los Picadores estuvo funcionando hasta la primera mitad del siglo pasado, y en la actualidad lo único que queda de ella es su nombre en la calle por la que una vez discurrió el camino en el que se encontraba, la actual Acera de la Fuente de los Picadores, y el recuerdo en algunas personas que en su niñez pudieron beber de sus aguas.


Rafael Expósito Ruiz.

     


(1) La fecha de renovación no aparece en el escrito, pero bien pudiera ser 1848 como se ve más adelante.


DOCUMENTACIÓN
- Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.
- El abastecimiento de agua a Córdoba. Arqueología e historia (Tesis Doctoral). 2013. Guadalupe Pizarro Berengena. helvia.uco.es.
- Fomento. Relación de las puertas y portillos de la ciudad, de las fuentes, de los edificios de Administración, establecimientos de Instrucción pública, establecimientos de beneficiencia, templos iglesias parroquiales y conventos, monumentos y edificios recreativos. 1862. SF/C 02986-001. Archivo Municipal de Córdoba.
- Fuentes y cañerías, 1876. José López Amo.
- Fuentes y Cañerías. Venero de la Huerta de la Reina. Expediente instruido sobre arreglo de la Alcubilla y abrevadero público, situado delante de la cerca de dicho heredamiento. 1820. SFC 00276-001. Archivo Municipal de Córdoba.
- Fuentes y Cañerías. Venero de la Huerta de la Reina. Autos seguidos sobre supresión de la alcubilla y colocación de dos caños en el antiguo pilar con la dotación de tres pajas de agua para comodidad del público. 1848. SFC 00276-002. Archivo Municipal de Córdoba.
- Indicador Cordobés, ó sea Manual histórico-topográfico de la ciudad de Córdoba, 1856. Luis María Ramírez de las Casas-Deza.
- Ordenanzas Municipales de Córdoba, Promulgadas en 1.º de Marzo de 1884. Apéndice N.º 4.º, Caminos vecinales y veredas pecuarias que de uso público existen en este término municipal.
- Revisión y actualización de cartografía y documentación histórica de los caminos, fuentes y abrevaderos públicos en el término municipal de Córdoba.

IMÁGENES
- Imagen 1: Fotografía tomada por el autor sobre un expediente del Archivo Municipal de Córdoba.
- Imágenes 2, 3 y 5: Secciones de tres planos de Córdoba, editadas por el autor.
- Imagen 4: Imagen creada por el autor.
- Imagen 6: Fotografía extraída de elferrocarrilenandalucia.es.

miércoles, 18 de junio de 2025

LA FUENTE DEL PIOJO

     Hace ya algunos meses que escribí acerca de una de las puertas de la muralla de Córdoba de la que nunca había oído hablar, la de Francisco Toledo, y que aparecía mencionada en un expediente perteneciente al Archivo Municipal de Córdoba con el título de Relación de las puertas y portillos de la ciudad, de las fuentes, de los edificios de Administración, establecimientos de Instrucción pública, establecimientos de beneficencia, templos iglesias parroquiales y conventos, monumentos y edificios recreativos. Siguiendo esta relación, después de las puertas y portillos vienen las fuentes y, en este caso, se menciona una de la que tampoco había oído o leído nada: la fuente del Piojo.


IMAGEN. Parte del documento mencionado.



     El documento la incluye en el cuarto lugar entre las que pertenecen al barrio de la Catedral, después de «la llamada del Caño gordo, la de Sta Catalina y la situada á la salida de la puerta del Puente». Una primera consulta en el buscador de Google me da como resultado que, al menos, hay dos fuentes denominadas "del o el Piojo" en Córdoba, aunque lamentablemente no en la capital, y mucho menos en el barrio de la Catedral. Una de ellas se encuentra en el municipio de Montilla, a unos dos kilómetros al norte de la población y al borde del antiguo camino de Córdoba. La otra se halla en el municipio de Almedinilla, cerca de las ruinas del "Molino del Cura". También en Sevilla, Valencia o Madrid aparecen fuentes con ese nombre.


IMAGEN 2. El Piojo, en Montilla.



     Cabe la probabilidad de que la fuente del Piojo que menciona el documento no exista en la actualidad, o que se trate de una denominación antigua y a día de hoy nos haya llegado con otro nombre, así que la siguiente consulta es en los periódicos de la época, alrededor de 1862 que es el año en que está fechado el documento. El resultado para ese tiempo es una fuente más, en el término de Doña Mencía, que se une al grupo de las que no estoy buscando. El siguiente paso es acudir a los "clásicos".


IMAGEN 3. La fuente del Piojo en Almedinilla.



     El primero, como no puede ser de otra manera, es Teodomiro Ramírez de Arellano y sus Paseos por Córdoba, pero para mi sorpresa no aparece ni un sólo piojo en todo el libro, ni para nombrar a una fuente ni para molestar a un perro. Resulta que el último capítulo de su obra, dedicado precisamente al barrio de la Catedral, no llegó a ser concluido, por lo que tal vez nos quedamos sin la parte en que la hubiera mencionado, y seguimos sin saber dónde pudo haber estado situada. Luis María Ramírez de las Casas-Deza sí nos da este dato, en la edición de 1856 de su Indicador Cordobés, enumerándola entre las fuentes extramuros de la ciudad:

     «El Piojo. Se llama asi un manantial que brota por bajo del muro en que tiene un arco, prócsimo à la puerta del Puente».


IMAGEN 4. La Puerta del Puente en 1852.



     La información no es nada extensa, y no logro entender a qué se refiere con eso del arco en el muro, aunque por lo menos ahora sabemos que estaba cerca de la Puerta del Puente, por su lado exterior ya que era una de las situadas extramuros, pero no si se encontraba a la izquierda o a la derecha de la misma. Ricardo de Montis, en su Notas Cordobesas, la mencionará más tarde y añadirá una interesante descripción:

     «Cerca de la parte exterior de esta última [la Puerta del Puente] había una fuente, llamada del Piojo, que sólo tenía de fuente el nombre, pues se asemejaba a un registro de cañerías subterráneo y en ella sólo se podía recoger el agua, que era exquisita, introduciendo un cacharro pequeño en la especie de boca de alcantarilla en que brotaba el líquido».


IMAGEN 5. La Puerta del Puente en 1897.



     Por las palabras de de Montis da la impresión de que la fuente debía estar prácticamente a ras de suelo, y quizás por eso no he logrado verla en ninguna de las fotografías del entorno de la Puerta del Puente que se hicieron sobre esas fechas. En cualquier caso, para cuando éste la mencionó en 1921 ya había desaparecido, bien durante la construcción de la parte de la ronda de Isasa que va desde la Cruz del Rastro hasta la Puerta del Puente (1891-1905) o desde ésta hasta la esquina del Alcázar de los Reyes Cristianos (1907-1912). Me queda la duda de saber de dónde procedía el agua que la surtía, y si llegaba allí de forma natural o canalizada, y a dónde fue a parar ese agua después de la desaparición de la fuente.


Rafael Expósito Ruiz.




DOCUMENTACIÓN
- Fomento. Relación de las puertas y portillos de la ciudad, de las fuentes, de los edificios de Administración, establecimientos de Instrucción pública, establecimientos de beneficiencia, templos iglesias parroquiales y conventos, monumentos y edificios recreativos. 1862. SF/C 02986-001. Archivo Municipal de Córdoba.
- Indicador Cordobés, ó sea Manual histórico-topográfico de la ciudad de Córdoba, 1856. Luis María Ramírez de las Casas-Deza.
- Paseos por Córdoba: ó sean, apuntes para su historia, 1873-77. Teodomiro Ramírez de Arellano.
- Recuerdos de otros días. Las fuentes públicas. Ricardo de Montis. Diario de Córdoba de comercio, industria, administración, noticias y avisos: Año LXXII Número 31645 - 1921 agosto 7. Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.

IMÁGENES
- Imagen 1: Fotografía tomada y editada por el autor, sobre el original perteneciente al expediente citado en la documentación, propiedad del Archivo Municipal de Córdoba.
- Imagen 2: Fuente El Piojo. Ayuntamiento de Montilla, septiembre 2006.
- Imagen 3: Fuente del Piojo. almedinilla.es.
- Imagen 4: Puerta del Puente. Recuerdos de España, 1852. Edward King Tenison. Biblioteca Nacional de Francia.
- Imagen 5: Puerta del Puente, 1897. Henry de Lestrange.  Plataforma Abierta del Patrimonio de la República Francesa.

martes, 29 de abril de 2025

EL CERVATILLO DE SAN LORENZO

     Existe un elemento ligado a la imagen que tenemos de la iglesia de San Lorenzo que no es otro que la fuente colocada frente a su pórtico. Aunque de épocas diferentes, el binomio iglesia-fuente nos acompaña desde que esta última fuese construida en 1734, según nos cuenta Luis María Ramírez de las Casas-Deza en la versión de 1856 de su Indicador Cordobés, una «raquítica fuente de mármol negro» como la llama Teodomiro Ramírez de Arellano.


IMAGEN 1. San Lorenzo y su fuente en 1880.



     Según la información que podemos encontrar en la página web de la Empresa Municipal de Aguas de Córdoba (EMACSA), esta fuente habría sido sustituida en 1912 por un pilón de forma cuadrada, el cuál sería reemplazado más tarde, en los años 60 del siglo pasado, por un «murete de piedra con una lápida y sobre ella una inscripción en árabe quizás relativa al poeta Ibn Hazm (994-1064) que nació y vivió en este arrabal árabe de Munyat al-Mugirabarrio. El pequeño caño de agua cae sobre una pileta redonda. Este estanque circular de mármol negro recogía el agua que vertía por la boca una réplica del cervatillo de Madinat al-Zahra, hoy desaparecida».


IMAGEN 2. El cervatillo encontrado en Medina Azahara.



     La nueva fuente, proyectada y dirigida por el alcalde Antonio Guzmán Reina, lucía ahora en el centro de un jardín triangular, y el conjunto fuente-cervatillo-jardín fue inaugurado el 15 de mayo de 1963, dentro de los actos del IX aniversario del poeta cordobés Ibn Hazm, eje de la Fiesta Mundial de la Poesía Árabe. En su discurso, el alcalde encomendó a los vecinos del barrio de San Lorenzo el cuidado y conservación del jardín y el monumento y, sin embargo, tan sólo dos años después el cervatillo había desaparecido.


IMAGEN 3. La nueva fuente y su cervatillo.



     Durante la madrugada del 11 de noviembre de 1965, varios individuos arrancaron el cervatillo de la fuente y se lo llevaron. El hecho fue puesto en conocimiento de las autoridades por los empleados del servicio de alcantarillado Antonio García González, Ángel Sánchez Losada y Antonio Romero Maestre. Al día siguiente, los responsables del hurto estaban detenidos, uno de ellos en Sevilla a dónde se pensó en un principio que se habían llevado el cervatillo, que finalmente apareció en las inmediaciones de la Torre de la Malmuerta.


IMAGEN 4. La Torre de la Malmuerta en 1955.



     No sería la única vez que la preciada pieza desapareciese, ya que un expediente de 1980 del Archivo Municipal de Córdoba titulado "Reproducción auténtica en bronce del Cervatillo existente en el Museo Arqueológico con destino a la Plaza de San Lorenzo" indica que de nuevo faltaba de su sitio. Si llegó a colocarse en esa ocasión, volvió a desaparecer, porque hace ya mucho tiempo que no se lo ve por el barrio.


IMAGEN 5. La fuente sin cervatillo en la actualidad.



     Y ahora, 40 años después según todas las publicaciones que están tratando este asunto, el cervatillo parece que va a volver a ocupar su lugar en la fuente. La iniciativa ha partido de los propietarios de la taberna "El Pórtico de San Lorenzo", situada frente al lateral de la iglesia, quienes han pensado que este sería un bonito gesto para agradecer al barrio la buena acogida que ha tenido su negocio, ahora que van a cumplir dos años desde su apertura.


IMAGEN 6. Una nueva réplica.



     Con este fin, han encargado una réplica del cervatillo de Medina Azahara al escultor cordobés José Manuel Belmonte, la cual se halla expuesta en la citada taberna a la espera de ser colocada. Ante esto, y aunque no soy vecino del barrio de San Lorenzo, sólo me queda aplaudir la genial idea de los propietarios, y preguntarme cuándo será puesta de nuevo en la fuente y cuanto tardará en desaparecer de nuevo.


Rafael Expósito Ruiz.




DOCUMENTACIÓN
- Diario Córdoba: Noticias varias (años 40' a 70'). Noticias extraídas por Ildefonso López García-Sotoca. RED MUNICIPAL DE BIBLIOTECAS.
- El cervatillo de San Lorenzo volverá a presidir su fuente en Córdoba 40 años después, 2025. Davinia Delgado. abc.es.
- Indicador Cordobés, ó sea Manual histórico-topográfico de la ciudad de Córdoba, 1856. Luis María Ramírez de las Casas-Deza.
- Paseos por Córdoba: ó sean, apuntes para su historia, 1873-77. Teodomiro Ramírez de Arellano.

IMÁGENES
- Imagen 1: Iglesia de San Lorenzo, 1880. Tomás Molina. Archivo Municipal de Córdoba.
- Imagen 2: Peter H. Feist, 1973. Universität Zu Berlin.
- Imagen 3: Postal compartida por Lolo Cordoba en el grupo de Facebook HISTORIA DE CÓRDOBA EN IMÁGENES.
- Imagen 4: Torre de la Malmuerta, 1955. Colección Víctor Escribano Ucelay. Archivo Municipal de Córdoba.
- Imagen 5: Fotografía realizada por el autor.
- Imagen 6: Fotografía extraída del artículo de ABC citado en la documentación.

sábado, 15 de junio de 2024

LA ANTIGUA FUENTE DE LA PLAZA DE CAPUCHINAS

     Comenzaba el año 1857 y los vecinos de la plaza de Capuchinas y calles aledañas recibían ilusionados la noticia  de que, a lo largo del mismo, el Ayuntamiento les construiría una fuente pública. Lo que hoy en día parece una banalidad no lo era tanto en esos tiempos, cuando se podían contar con los dedos de una mano las casas que contaban con agua propia, mientras que una gran parte de la población tenía que hacer uso del agua de las fuentes para cubrir sus necesidades.

     Según el Indicador Cordobés, de Luis María Ramírez de las Casas-Deza, había tan sólo 32 fuentes públicas en Córdoba en 1856, repartidas entre algunos de los barrios o parroquias de la ciudad, y la más cercana a los vecinos de la plaza de Capuchinas era la que había próxima a la iglesia de San Miguel. La distancia no era excesiva, pero cuando tienes que volver a casa cargado con los cántaros llenos varias veces al día la cosa cambia. Sin embargo, la llegada de la fuente a la plaza de Capuchinas aún se haría esperar.


IMAGEN 1. Plaza de Capuchinas.



     Teodomiro Ramírez de Arellano, en sus Paseos por Córdoba, afirma que en 1860 se destinó el agua de la fuente de los Jardines de la Agricultura para surtir las de Tendillas, Capuchinas y Santa Victoria, pasando la primera a abastecerse de los veneros de Santa Clara. Se equivoca en la fecha, ya que una noticia en la prensa de septiembre de 1861da fe de que esto aún no había ocurrido:

     «Dicen los vecinos de la parroquia del Salvador que no hay en toda ella fuente alguna pública, y añaden que sería muy conveniente que de las aguas de Santa Clara, próximas á llegar á la ciudad, se surtiera una fuente de vecindad que se colocara en la plazuela de la Compañía ó en la de Capuchinas».

     Año arriba o año abajo tampoco es excesivamente relevante para el caso, y en 1862 ya se habla en la prensa de la fuente de la plaza de Capuchinas, aunque sólo sea para denunciar que unos chavales la habían inutilizado con una piedra. Lamentablemente no he conseguido localizar ninguna fotografía de la plaza en la que aparezca la fuente, aunque se sabe que estaba apoyada contra la fachada de la casa número 48 y que, según se aprecia en el plano de Casañal de 1884, su pilón era de forma semicircular, como en el caso de la fuente de la calle San Fernando.


IMAGEN 2. La fuente en un plano de 1884.



     Apenas dos décadas después, la fuente ya había generado los suficientes problemas como para que se pensara en trasladarla. Los continuos actos vandálicos contra la misma, como los robos del grifo o de su llave se unían a roturas en las tuberías, lo que hacía que el agua se derramase tanto de la fuente como de la alcubilla próxima, convirtiendo la zona en un lodazal y afectando a las fachadas de las propiedades colindantes, especialmente las casas números 46 y 48. En una sesión ordinaria del Ayuntamiento, celebrada el 9 de julio de 1881 y a petición de Manuel González Guevara, se acordó el traslado a otro punto dentro de la misma plaza que, según la prensa, sería el rincón de la misma, aunque esta vez separada dos metros de la pared.


IMAGEN 3. Entrada de cochera en el lugar que ocupaba la fuente.



     En 1884 la fuente aún no se había movido de su sitio y seguía estorbando el paso de los transeúntes, como señalaba el Diario de Córdoba, y tampoco lo hizo para agosto de 1894, momento en el que  se le añadió un nuevo caño al que ya tenía, bajo el mandato del alcalde interino Manuel Eguilior y surtido con una dotación de una paja de las aguas del venero de la Torrecilla, que venía a sumarse a la media que ya disfrutaba. Un año después Diego Roldán Lozano, propietario de la casa sobre la que estaba adosada la fuente, solicitó licencia para reformar la fachada de la misma, que daba tanto a la calle Liceo como a la plaza de Capuchinas, y probablemente ese hubiese sido el momento idóneo para trasladar la fuente, pero tampoco fue así.


IMAGEN 4. Proyecto de reforma de la casa número 48 por el lado de la calle Alfonso XIII.



     Pasarían algunos años más hasta que, en marzo de 1902, Diego Roldán se ofreció a cambiarla de sitio aunque tuviera que pagar la obra de su propio bolsillo y el Ayuntamiento, que no es tonto, aceptó, aunque con la condición de que la Comisión de Fomento decidiera el lugar idóneo. Como ya se sabe, "las cosas de Palacio van despacio", y el traslado no se aprobó definitivamente hasta mayo de 1904. El lugar escogido fue el centro de la plaza.

     Si la fuente había estorbado en su ubicación original, no lo haría menos en la nueva, al menos para unos caballos que se la llevaron por delante en septiembre de 1909. Una vez reparada, continuó en su sitio hasta que, en noviembre de 1925, comenzaron las obras de remodelación de la plaza para colocar allí el monumento al obispo Osio con motivo del 16º centenario del Concilio de Nicea. 


IMAGEN 5. Primer plano de la nueva fuente.



     La fuente fue retirada, con el consiguiente enfado de los vecinos que se surtían de su agua. Increíblemente, este malestar vecinal molestó mucho a un tal Andrés B., quien en las páginas del diario La Voz, arremetió contra aquellos «para los cuales es, sin duda, más importante el abasto de agua cómodo y fácil, que el cumplimiento de un deber histórico que tiene la raigambre de diez y seis siglos». En fin, leer para creer. Desde entonces la plaza de Capuchinas estuvo sin su fuente, hasta que fue nuevamente remodelada en 2010 y, además de limpiarla y restaurarla, se le añadió una pequeña, esta vez de tipo ornamental, en recuerdo quizás de la antigua fuente de vecindad.


Rafael Expósito Ruiz.




DOCUMENTACIÓN
- Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.
- Fuentes públicas. Expediente, a petición del Sr. González Guevara, relativo al traslado de la fuente pública, existente en la plazuela de las Capuchinas, a otro lugar de la misma, por causar molestias a los vecinos. 1884. SF/C 00284-042.
- Diego Roldán (Rafael Jurado González) ALFONSO XIII, 48 (ANTES LICEO). 1895. SF/C 00324-072.

IMÁGENES
- Imágenes 1, 3 y 5: Fotografías del autor.
- Imagen 2: Sección del plano de Casañal de 1884, perteneciente al Archivo Municipal de Córdoba y fotografiada por el autor.
- Imagen 4: Plano perteneciente al proyecto de reforma de la casa número 48. Archivo Municipal de Córdoba.

miércoles, 19 de mayo de 2021

La fuente desaparecida de la Puerta de Gallegos

      Desde el principio de los tiempos el agua ha sido indispensable para el desarrollo de cualquier asentamiento humano y, la necesidad de llevarla desde el origen hasta las diversas poblaciones, hizo que el ingenio alumbrase estructuras y mecanismos que aún hoy en día nos sorprenden. Acueductos, norias y todo tipo de canalizaciones son buena prueba de ello. Una vez que el agua estaba ya en las ciudades había que distribuirla y ponerla al servicio de los habitantes, y ahí entran las fuentes. No voy a hablar de aquellas que hoy en día a duras penas sobreviven desde hace algunos siglos en Córdoba, ni de las de más reciente factura, sino de una "inquieta y viajera" que se encontraba en los alrededores de la Puerta de Gallegos, y que fue cambiando de sitio en numerosas ocasiones por toda esta zona.

IMAGEN 1. La Puerta de Gallegos con la fuente al fondo.



     La ciudad de Córdoba se surtía de diversos nacimientos de aguas potables localizados alrededor de la misma. La zona de la puerta de Gallegos se proveía del agua denominada "del Cabildo Eclesiástico". Según palabras de José López Amo en su obra de 1876 Fuentes y Cañerías, ésta procedía principalmente de dos veneros de la sierra, en las huertas del Hierro y de Santa María, llegando a través de conducciones y arcas hasta el Campo de la Merced. Desde aquí continuaba hasta un arca situada en el barrio de Trascastillo, de la que partía otra conducción hasta el arca de la plazuela del Ángel, llegando finalmente al arca de la puerta de Gallegos de la que la fuente tomaba media paja.

IMAGEN 2. Recreación virtual de la fuente.
     Cuenta Luis María Ramírez de las Casas-Deza en su obra Indicador Cordobés de 1856 que la fuente se construyó en 1604, en un punto indeterminado de la zona de la puerta de Gallegos. Dicha puerta hubo de ser reconstruida en 1755 tras los daños sufridos a causa del terremoto de Lisboa, y la fuente se colocó entonces junto al muro de la puerta por el lado del interior. Esta nueva ubicación estaría confirmada en la obra Historia General de Córdoba de Francisco Ruano, escrita en 1760, donde se puede leer lo siguiente:

     «En la Puerta de Gallegos persevera un fragmento de Columna Milliaria cerca de la fuente, con otras Columnas grandes, que sostienen el Arco de la Puerta.»

     En 1813 fue separada de la muralla y vuelta a colocar en la plazuela de la Puerta de Gallegos, aproximadamente en el cruce entre la calle Concepción y la actual plaza de Antonio Fernández Grilo. En la única fotografía que hasta ahora se conoce de la Puerta de Gallegos tal como estaba antes de ser derribada, y que está fechada en 1862, se puede apreciar la fuente colocada en este lugar, además de en un expediente de alineación de calles en el que se introducen modificaciones sobre un plano de 1861, y en el que podemos ver su ubicación.

IMAGEN 3: Plano de alineación con la ubicación de la fuente.
     En marzo de 1852, una de las losas que formaban el pilón se encontraba suelta y separada del resto al faltarle dos de las grapas de hierro que las unían, provocando filtraciones en la pared sobre la que estaba apoyada la fuente. José Gutiérrez Ravé, a quien en 1810 se le había concedido el uso del remanente de la misma a cambio de colocar otro pilón de uso público, fue requerido para que se hiciera cargo del arreglo. 

     El 6 de mayo de 1870 se acordó en sesión ordinaria del Ayuntamiento de Córdoba, a solicitud de varios Concejales, retirar la fuente del sitio en el que se hallaba por [...] no corresponder su antigüedad y malas formas á una via tan concurrida en todas épocas y especialmente en los días de la feria de la Salud [...]. Como en otras ocasiones, la citada feria vuelve a aparecer como escusa para deshacerse de todo aquel patrimonio que al Ayuntamiento le estorbara, pero sigamos. La retirada la llevó a cabo el maestro de obras Mariano Rodríguez y, como compensación, se colocaría una fuente de nueva construcción en la plazuela de Aladreros, hecho que también venía contemplado en el acuerdo de la sesión del Ayuntamiento, y que estaría confirmado por la siguiente noticia del Diario de Córdoba aparecida el 21 de junio del año siguiente:

IMAGEN 4. Diseño para la nueva fuente.
     «Se va a colocar en la plazuela de Aladreros una fuente de vecindad con el agua de la antigua de la puerta de Gallegos. Nos parece que con paja y media de agua que esta tenia se podian colocar dos fuentes, una en el espresado sitio y otra en la entrada de la calle de la Madera, con lo cual haria mas cómodo servicio.»

     Esta noticia, unida al expediente de 1871 custodiado en el Archivo Municipal bajo el título de "Fuentes y Cañerías. Aguas del Cabildo Eclesiástico. Expediente relativo a la colocación de la fuente establecida en la plazuela de los Aladreros en reemplazo de la que existía a la entrada de la Puerta de Gallegos", es una prueba de que la fuente original ya no se encontraba allí. Todas las idas y venidas de la fuente hasta este momento las relató  pocos años más tarde Teodomiro Ramírez de Arellano en Paseos por Córdoba de la siguiente manera:

     «Desemboca la calle de la Concepción en la plazuela de la puerta de Gallegos, llamada así por estar la que dá paso al campo; nada de particular ofrece al curioso, aparte de una decoración de piedra negra que ha quedado entre las casas números 2 y 4, y es el respaldo de una fuente que habia en aquel sitio: su construcción data de 1604, cercana á la puerta, donde estuvo hasta 1755 que la mudaron á la parte interior; en 1813 la trajeron á la esquina de la calle de la Concepción, y por último, en 1871 la han llevado á la plazuela de los Aladreros; de modo que esta fuente parece condenada á andar siempre de paseo.»

     Aunque Ramírez de Arellano incluye a la fuente en el último viaje a la plaza de Aladreros, tanto la prensa de la época como los expedientes del Archivo Municipal de Córdoba hablan de reemplazar a la que existía en la Puerta de Gallegos y de la construcción de una de nueva planta por lo que, como dije antes, entiendo que la fuente que hasta ahora había estado dando tantos tumbos por los alrededores ya había desaparecido.

     La nueva fuente fue colocada finalmente y, al igual que ocurrió con la primera, acabó cambiando de sitio una y otra vez entre la plaza de Aladreros y la Puerta de Gallegos hasta su desaparición. En la actualidad no queda rastro de ninguna de ellas, y en su lugar dos fuentes gemelas flanquean la salida de la calle Concepción desde 1999, al igual que los dos mausoleos que se encuentran en frente lo hacían con la Vía Augusta a su llegada a Córdoba, y en la plaza de Aladreros podemos ver la fuente-bebedero que se instaló tras la reciente remodelación de la plaza en 2019.


Rafael Expósito Ruiz.





DOCUMENTACIÓN Y BIBLIOGRAFÍA
- Historia general de Córdoba, 1760. FRANCISCO RUANO.
- Indicador cordobés, 1837. LUIS MARÍA RAMÍREZ DE LAS CASAS-DEZA.
- Paseos por Córdoba, 1873-1877. TEODOMIRO RAMÍREZ DE ARELLANO.
- Fuentes y cañerías, 1876. JOSÉ LÓPEZ AMO.
- Noticias varias del Diario de Córdoba de comercio, industria, administración, noticias y avisos. BIBLIOTECA VIRTUAL DE PRENSA HISTÓRICA.
- Expedientes del ARCHIVO MUNICIPAL DE CÓRDOBA.

IMÁGENES
- Imagen 1: Puerta de los Gallegos, 1862. FO/A 0191-029/F29. JOSÉ GARCÍA CÓRDOBA.
- Imagen 2: Captura del Blog entrete-nido.blogspot.com.
- Imagen 3: Expediente de alineación de la Plazuela de los Aladreros y Puerta de Gallegos, 1879. SF/C 00769-130. AMCO.
- Imagen 4: Expediente relativo a la colocación de la fuente establecida en la plazuela de los Aladreros en reemplazo de la que existía a la entrada de la Puerta de Gallegos, 1871. SF/C 00278-009. AMCO.

jueves, 8 de abril de 2021

La antigua fuente de la Puerta de Osario

      De las escasas imágenes que se conservan de la Puerta de Osario y sus alrededores hay una que me llama la atención especialmente. Se trata de una fotografía estereoscópica fechada en 1904 en la que aparece un mulo o borrico bebiendo de la fuente-abrevadero que había a la salida de dicha puerta, a la izquierda, mientras su dueño permanece subido en el carro. Y no es por la poca delicadeza del individuo, que ni siquiera se apea para aliviar un poco la carga del animal mientras este bebe, sino por la fuente en sí. Al igual que en el caso de la Puerta de Osario, no existen demasiadas imágenes de ella, al menos en esa ubicación, porque si le seguimos un poco la pista descubriremos que estuvo siendo trasladada de un sitio a otro hasta hace relativamente poco tiempo.

IMAGEN 1. Fuente a la salida de la Puerta de Osario.



IMAGEN 2. Ubicación de la fuente en 1884 (1).



IMAGEN 3. Otra vista en la salida de la Puerta de Osario.
     Según cuenta Teodomiro Ramírez de Arellano en Paseos por Córdoba, esta fuente fue construida en el año 1664 aunque posteriormente sería remodelada en 1799, adquiriendo la forma que se puede apreciar en la imágenes  número 1 y 2. José López Amo la menciona a su vez  en la obra Fuentes y Cañerías de 1876, aportando el dato de que se surtía con tres pajas de agua del Nacimiento de Hoja-Maimón. Tras más de 200 años abasteciendo de agua a la población que habitaba los alrededores, el 30 de enero de 1905 el Ayuntamiento de Córdoba aprobó su traslado a la explanada frente a Molinos Alta, en el Pretorio, y la construcción de una nueva fuente en el sitio que esta dejaba. Las obras fueron adjudicadas una semana más tarde a Francisco Fuentes Escobar por la cantidad de 895 pesetas, y a finales de febrero o principios de marzo la fuente ya se encontraba en su nueva ubicación, junto al fielato del Pretorio. El día 13 de este último mes se les denegó a los hermanos Delgado Martínez el aprovechamiento del derrame de la fuente que habían solicitado al Ayuntamiento con anterioridad.

IMAGEN 4. Zona a la que se trasladó la fuente.
     Meses más tarde, dado que en lo que había transcurrido de 1905 las lluvias habían escaseado en Córdoba, se vio afectada por cortes parciales de agua como los que tuvo que sufrir a partir del 1 julio, cuando sólo recibía agua desde las dos de la tarde hasta las diez de la noche al igual que otras fuentes de la ciudad como las del Salvador, San Andrés y Santa Marina. Los siguientes años no fueron más favorables para la fuente, y continuamente surgían quejas de los vecinos acerca del poco caudal que salía por sus dos caños y de que el pilón se encontrara prácticamente vacío y lleno de inmundicias, lo que impedía a las bestias el poder abrevar. Entre 1920 y 1924 se realizaron las obras de construcción del paso elevado del Pretorio, el que todos hemos conocido como "el viaducto", y la fuente estorbaba para conectar su entrada con la Ronda de la Estación, actual Avenida de América, por lo que la Compañía de Ferrocarriles de Madrid a Zaragoza y Alicante solicitó en diciembre de 1922 su traslado a otra ubicación. 

IMAGEN 5. Vista de la Ronda de los Tejares
desde la Plaza de Colón.
     En marzo del año siguiente aparece una noticia en la prensa acerca de una fuente-abrevadero que se va a instalar en la Plaza de Colón. A partir de aquí tengo que entrar en el terreno de las suposiciones, y me explico: aunque no he conseguido encontrar datos sobre el traslado desde el Pretorio hasta este punto, existe una fotografía tomada desde dicha plaza hacia la Ronda de los Tejares (Imagen 4) en la que se puede apreciar abajo y a la izquierda una estructura que aparenta ser el pilón de una fuente-abrevadero y que es exactamente igual a la que más tarde se podrá ver en su última ubicación conocida (Imagen 5). De tratarse de la misma estaría situada en la esquina del jardín más cercana a la salida de la calle Osario, aunque fuera del mismo, yo diría que algunos metros más adelante de la fuente que hoy en día existe allí. En cualquier caso, la misma fuente que comenzó esta historia en la salida de la Puerta de Osario volvemos a encontrarla años más tarde, en 1957, en otra de las esquinas de la plaza, esta vez en la que está más próxima a la Puerta del Rincón. La fuente se ve ahora colocada delante del Colegio de Enseñanza Infantil y Primaria Colón.

IMAGEN 6. La fuente en su última ubicación conocida.
     De esta nueva ubicación existen bastantes fotografías, aunque la razón de que aparezca en la mayoría de ellas no es otra sino la cercanía a la nueva fuente que se estaba empezando a construir en la bajada desde la plaza hasta la Puerta del Rincón. Esta nueva fuente se construyó en 1957 según el diseño del arquitecto José Rebollo Dicenta. Está formada por cuatro estanques escalonados que siguen la pendiente que la plaza tiene en esta zona y, aunque originalmente se construyó con ladrillo visto, su estructura original fue posteriormente reemplazada por otra de piedra natural, además de añadir un surtidor de agua para cada uno de los cuatro estanques. Ambas fuentes coexistieron durante algún tiempo, al menos el suficiente para aparecer juntas en las fotografías, aunque finalmente la que estuvo un día colocada a la salida de la Puerta de Osario, y que ha motivado esta entrada, acabó desapareciendo. Ignoro cual fue su destino final, si es de utilidad en cualquier otro punto de la ciudad que desconozco, o si adorna el jardín privado de algún mandatario de la época. En todo caso, y teniendo en cuenta que tiene más de 350 años y por lo tanto forma parte del patrimonio histórico de nuestra ciudad, me gustaría saber su paradero. Espero que alguna de las personas que lleguen a leer esta entrada lo conozca.


Rafael Expósito Ruiz.







(1) Imagen añadida el 14 de junio de 2021. ARCHIVO MUNICIPAL DE CÓRDOBA.





DOCUMENTACIÓN
- Paseos por Córdoba, 1873-1877. TEODOMIRO RAMÍREZ DE ARELLANO.
- Fuentes y cañerías, 1876. JOSÉ LÓPEZ AMO.
- Diario de Córdoba de comercio, industria, administración, noticias y avisos. BIBLIOTECA VIRTUAL DE PRENSA HISTÓRICA.
 

martes, 24 de noviembre de 2020

El verdadero origen de la Piedra Escrita

     Al final de la calle Moriscos, en la esquina que forma con la calle Cárcamo, hay una fuente de estilo barroco conocida como "de la Piedra Escrita". De su frontis que imita un retablo, o de los dos caños de agua que salen por las bocas de sendos leones, poco o nada se puede añadir que no se haya dicho o escrito con anterioridad. Hay un detalle que siempre se repite, que es la razón por la que estoy escribiendo esta entrada, y es el hecho de que se desconoce el origen exacto de tal denominación, y si realmente se refiere a la fuente o, como yo creo, al sitio en que se encuentra, sitio que tomó el nombre de una piedra en concreto. Así es que voy a intentar arrojar algo de luz sobre este tema.


IMAGEN n.º 1.



     Según Cordobapedia, existen dos versiones sobre el origen del nombre de la fuente, una atribuida a la inscripción que recuerda su construcción y otra que obedece a la existencia de una piedra de origen romano bajo el arco. Como tratamos con asuntos de bastante antigüedad no hay más remedio que acudir a los "clásicos". Sin duda alguna, para conocer cómo era nuestra ciudad en otros tiempos, la primera opción es acudir a Teodomiro Ramírez de Arellano y sus Paseos por Córdoba, fuente por excelencia de la que beben muchos estudiosos en estas materias. En ella escribe lo siguiente:

     "El final de dicha calle (se refiere a la Calle Dormitorio de San Agustín, actualmente Obispo López Criado), en su confluencia con las de Cárcamo, Moriscos y Costanillas, es conocido por la Piedra escrita, por una inscripcion romana, ya borrada, que hay en el frente que forma el arco, bajo el cual hay una fuente con el pilar de mármol azul y dos leones del blanco, por cuyas bocas sale el agua: esta es de la llamada de la Fuensantilla, que nace detras del pilar de este nombre en el campo, al final del barrio de las Ollerias. En la parte alta tiene una inscripcion en una losa blanca, por la cual consta que fué hecha en 1721, siendo Corregidor de Córdoba D. Juan de Vera y Zúñiga. Antes estuvo la inscripcion en el pedestal de una gran cruz que habia en este sitio."


IMAGEN n.º 2. Placa conmemorativa de la construcción de la fuente.



     Ramírez de Arellano distingue claramente entre dos inscripciones: la romana ya borrada, y la que habla de la construcción de la fuente en 1721, aunque se decanta por la primera como causa del origen de la denominación "piedra escrita". Pero vayamos unos años hacia atrás para encontrar la segunda de las versiones que nos ofrece Cordobapedia. En 1856, Luis María Ramírez de las Casas-Deza apunta lo siguiente en su obra Indicador Cordobés, al enumerar las treinta fuentes con que cuenta Córdoba:

     "10 La Piedra-escrita. Llámase asi de la inscripcion que hay sobre ella, de la que consta que la mandó construir en 1721 el corregidor D. Juan de Vera y Zuñiga. El agua sale por la boca de dos leones."

IMAGEN n.º 3. Fuente de la Piedra Escrita. Auguste Léon, 1914.
MUSÉE DEPARTEMENTAL ALBERT KAHN.



     Hasta ahora no tenemos gran cosa, tan solo las afirmaciones de dos autores cuya validez se apoyaría únicamente en el hecho de que nos fiásemos de su palabra, pues no aportan ningún dato concluyente para poder decantarnos en uno u otro sentido. Dichos autores, aunque cercanos en el tiempo entre sí, están separados en más de un siglo de la construcción de la fuente y, por lo tanto, no hablan sobre el tema de primera mano sino por lo que han leído o escuchado con anterioridad. Es por esto que será necesario retroceder bastantes años más para encontrar alguna pista.


     Seguimos hacia atrás en el tiempo hasta llegar a 1811. De este año data el llamado Plano de los Franceses, primer plano conocido de Córdoba y realizado por el ingeniero de minas Barón de Karvinski y el ingeniero de puentes y calzadas Joaquín Rillo. Aunque con bastantes errores en su trazado, debido al procedimiento usado en su elaboración, nos proporciona importantes datos sobre la denominación de las calles y plazas de la época. Y en este plano nos encontramos con que la mayor parte del trazado de la actual Calle Moriscos, la que va desde la confluencia de las cuatro calles a que nos referíamos más arriba hasta el cruce con las actuales calles Valencia y Aceituno, es denominado como Calle de la Piedra Escrita. Este dato no nos saca aún de la duda sobre origen real de esta denominación, así que nos vamos ahora hasta el año 1772 para encontrar una nueva descripción, esta vez de la mano de Bartolomé Sánchez de Feria e incluida en su Palestra Sagrada:

     "La Iglesia de San Andres es también de Romanos, Templo muy principal, y asi lo dan à entender los fragmentos descubiertos en su reedificacion en este siglo: hallaronse alli dos Estatuas Consulares, y varios trozos de colunnas Romanas con una inscripcion à Tito Nerio, y no lexos de alli està la que llaman Piedra Escrita, que es una gran vasa de estatua."

IMAGEN n.º 4. Calle de la Piedra Escrita en el Plano de los Franceses.




     Aquí encontramos ya un dato interesante. Aunque Sánchez de Feria no se prodiga en la descripción, sí nos dice que se trata de una basa de estatua grande refiriéndose a una piedra, sin mencionar en ningún momento ni la fuente ni la placa que hay sobre ella. Una vasa, basa o bassa, que de diferentes formas lo podemos ver escrito en las obras de siglos pasados, es un pedestal o peana cuya función es sostener una estatua. Su forma suele ser poliédrica, aunque también las hay de forma cilíndrica, y en Córdoba tenemos dos claros ejemplos como son la que está empotrada en la fachada principal de la iglesia de San Nicolás de la Villa  y la que se halla en la esquina que forman las calles Encarnación y Rey Heredia.


     Pero retrocedamos hasta 1761, año en el que Francisco Ruano publicó Historia General de Córdoba. En esta obra vamos a ver la descripción más amplia hasta ahora de lo que yo opino que es el origen de la denominación "Piedra Escrita":

     "La piedra, que llaman Escrita, colocada en una esquina entre la Parrochial de Santa Marina, i el Convento de S. Agustin, es una grandiosa Bassa de Estatua de jaspe encarnado, de siete quartas de alto, media vara, i seis dedos de ancho, y de gruesso media vara. Toda persevera picada por la frente, donde estaba escrita, con una gruessa canal por el lado siniestro. Pero no podemos dudar por su grandeza, i forma, que fue Dedicacion de Estatua à Emperador Romano, aunque no nos conste su nombre: porque en todo es semejantisima à las Bassas de los Emperadores Constantino el menor, i Constancio el Ariano."

     En esta descripción nos encontramos varios elementos a tener en cuenta. Por un lado está el hecho de que, ya en el tiempo en que Ruano escribe su obra, la inscripción de la piedra está borrada, y podría ser que su existencia o no se deba solo a una interpretación personal del autor, basada en que la piedra es igual a otras dedicaciones imperiales que ha podido ver y en las que constaba el nombre del emperador a quien iban destinadas. Pero lo que sí parece tener claro es que se trata de una basa de estatua, pues como otros personajes de su época, lleva tiempo estudiando este tipo de antigüedades. Está además el hecho de que sitúa la piedra en una esquina y nos proporciona las tres magnitudes de la misma, cosa que sería imposible si, como afirmaría más tarde Ramírez de Arellano, la piedra estuviera incrustada en la pared bajo el arco de la fuente, mostrando por lo tanto únicamente una de sus caras.


IMAGEN n.º 5. Postal con la imagen de la fuente.
FO/D 0024-008, 
ARCHIVO MUNICIPAL DE CÓRDOBA.



     Retrocedamos ahora algunos años más, justo al año en que se construyó la fuente que pugna por ser el origen de la denominación "piedra escrita". En el ARCHIVO MUNICIPAL DE CÓRDOBA permanecen custodiados varios expedientes que he tenido la ocasión de consultar hace tan solo unos días. En el primero de ellos, en uno de los documentos que lo integran, se lee lo siguiente:
 
     "Cabildo del 7 de Feb. de 1721.
El sr. D. Antonio de Cardenas dice que reconociendo la gran falta de agua que tiene la ciudad y viendo lo abundante que es el remanente de la alcubilla de la Fuensanta vieja, pone en noticia de su señoría la ciudad que haciendo falta como hace una fuente en la Piedra escrita y á muy poca costa introducir dos o tres pajas de agua de dicho manantial en la atarjea de sus sudaderos para que de agua en la indicada fuente. La ciudad lo tomó en consideracion, acordando se lleven á efecto".

     En un segundo expediente se desglosan los gastos derivados de la construcción de una fuente y las cañerías correspondientes en la Piedra Escrita, y está fechado e 31 de Octubre de 1721.

     Y volviendo aún más atrás, hay en el ARCHIVO HISTÓRICO PROVINCIAL DE CÓRDOBA varios documentos que demuestran , si el anterior no lo había hecho ya, que la zona conocida como de la "piedra escrita" no debe su nombre a la fuente de la que venimos hablando, pues dicha zona, y en concreto la calle que en la actualidad conocemos como Moriscos, ya se llamaba así al menos 250 años antes de que la fuente existiera. Son documentos que hablan de transacciones efectuadas en la calle Piedra Escrita o cerca de ella. Del primero he encontrado referencia en una obra publicada en 2005 por Pilar Ostos Salcedo, y trata de la venta en 1471 de unas casas en la collación de Santa Marina, en la calle de la Piedra Escrita, por parte de Juan Romero al calderero Andrés Pérez (A.H.P.C., pergaminos, carp. 21, doc. 9). Un segundo documento, bajo la signatura CAR3,7, es una carta de posesión que Pedro de Ávila hace de unas casas en la collación de Santa Marina, cerca de la Piedra Escrita, y fechada el 20 de Agosto de 1472.


IMAGEN n.º 6. Fuente de la Piedra Escrita. Colección Luque Escribano.
FO/A 0194-003/F3, 
ARCHIVO MUNICIPAL DE CÓRDOBA.



     El dilema entre la placa colocada sobre la fuente y la piedra con una inscripción ya borrada está ya resuelto. Obviamente ya existía una calle llamada Piedra Escrita antes de que la fuente se colocara allí, pero quedarían todavía dos cuestiones por resolver. La primera es si realmente esa piedra era una basa de estatua. De creer las palabras de Bartolomé Sánchez de Feria y de Francisco Ruano habría que decir que sí; este último la vio y la reconoció como tal, y se tomó la molestia de medirla. La segunda cuestión tiene que ver tanto con la ubicación original como con el paradero actual de la piedra. Según Ruano estaba en la esquina, hecho que le permitió medir el ancho, el largo y el alto de la misma, y sin embargo Ramírez de Arellano dice: "una inscripcion romana, ya borrada, que hay en el frente que forma el arco, bajo el cual hay una fuente". A primera vista se referiría al vano o espacio libre entre el arco y la fuente, pero podría referirse a todo el frente de la fachada donde está colocada esta obra, por lo que si la piedra estaba en la esquina, una de sus caras daría a ese frente. Pero, ¿Dónde está hoy?

     Llegados a este punto voy a dejar volar un poco la imaginación, y para ello tomaré como referencia las fotografías antiguas y actuales de la fuente y las palabras de Francisco Ruano. Apoyado contra la pared y adosado a la fuente existe un pequeño monolito de piedra, que en su parte inferior toma la forma de la curvatura de la misma, cuya finalidad desconozco, aunque me inclino a pensar que pudo servir de apoyo a los cántaros recién llenados de agua. En las imágenes más antiguas se puede ver tras él la fachada más o menos bien enlucida con el zócalo más oscuro. Y en una de estas imágenes, la número 6 en concreto, se puede apreciar una anomalía en la esquina que me hace recordar a Ruano cuando afirma: "con una gruessa canal por el lado siniestro" (Imágenes n.º 7, 8 y 9).


   IMAGEN n.º 7.                                                                 IMAGEN n.º 8.



     ¿Se trata solo de una esquina de piedra o podría ser que la basa de estatua que mencionaron Sánchez de Feria y Ruano siempre haya estado ahí oculta bajo el enlucido y que la podamos ver ahora que se encuentra parcialmente destrozada? Por imaginar que no quede.


IMAGEN n.º 9.



Rafael Expósito Ruiz.





DOCUMENTACION
- Posesión de unas casas en la collación de Santa Marína cerca de la Piedra Escrita, de un pedazo de viña en el pago del Granadal y de una heredad con casa bodega y viña en el pago del Campo de Abajo, más alla del pueblo de Villar. 20-08-1472. CAR 3/7. ARCHIVO HISTÓRICO PROVINCIAL DE CÓRDOBA.
- Fuentes y Cañerías. Manantiales de la Fuensanta Vieja. Antecedentes históricos relativos al agua de la Fuensanta y Piedra Escrita desde 1471 a 1842. 1842. SF/C 00275-015. ARCHIVO MUNICIPAL DE CÓRDOBA.
- Fuentes y cañerías. Arroyo de la Fuensanta.. cuenta de los gastos ocasionados en la obra de la cañería y fuente que se ha hecho en la plaza de la Piedra Escrita. 1721. SF/C 00275-016. ARCHIVO MUNICIPAL DE CÓRDOBA.
- Historia General de Córdoba. Francisco Ruano, 1761.
- Palestra Sagrada, ò Memorial de Santos de Córdoba. Bartolomé Sánchez de Feria, 1772.
- Indicador Cordobés ó sea manual histórico-topografico de la ciudad de Córdoba. Luis María Ramírez de las Casas Deza, 1856.
- Paseos por Córdoba. Teodomiro Ramírez de Arellano, 1873.
- Notariado, documentos notariales y Pedro González de Hoces, Veinticuatro de Córdoba. Pilar Ostos Salcedo, 2005.

FOTOGRAFÍAS
Realizadas con poca o ninguna gracia por el autor (no soy fotógrafo y se nota), excepto las que están debidamente acreditadas en sus respectivos pies de foto.