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lunes, 13 de julio de 2026

SOBRE UN GRABADO DE LA MEZQUITA

     La entrada de hoy va sobre un grabado de J. Roffe, incluido en la obra "The Arabian antiquities of Spain" de James Cavanah Murphy y basado en un dibujo previo de este último, en el que se puede ver la parte de la Mezquita-Catedral que hace esquina entre las calles Magistral González Francés y Corregidor Luis de la Cerda. Lo usé hace algunas semanas para ilustrar una de las efemérides que comparto en la página de Facebook de este blog y hoy me gustaría comentar algunos detalles que aparecen en él, y otros que deberían de aparecer.


IMAGEN 1. El grabado.



     El primer detalle es la presencia en la esquina del edificio de una gruesa columna que, por su forma y tamaño, se ve que no es la misma que podemos ver en la actualidad. Se trata del llamado "mármol quebrado", conocido originalmente como el "mármol gordo" hasta que, según pensaba Luis María Ramírez de las Casas-Deza, un rayo lo partió en 1537. La columna está rodeada por dos abrazaderas de hierro, mencionadas tanto por este autor como por Teodomiro Ramírez de Arellano, quizás por el hecho de que además de perder parte de su tamaño resultó dañada la parte que quedó en pie. El "mármol quebrado" fue retirado posteriormente, en tiempos del obispo Juan Alfonso de Alburquerque (1797-1894) según Ramírez de Arellano, y sustituido por la columna actual, que había sobrado de las obras del Triunfo y que hasta ese momento había estado situada en uno de los patios del palacio del obispo.


IMAGEN 2. La columna que sustituyó al mármol quebrado.



     El segundo detalle de este grabado está relacionado con el que acabamos de ver, aunque en este caso no se trata de su presencia en el mismo sino de su ausencia. Justo tras la columna se encuentra el contrafuerte de la esquina del edificio y en su parte superior debería aparecer una cartela con una inscripción que da cuenta del rayo antes mencionado, y que habría sido el causante también de que el mármol pasase de grueso a quebrado. Puede que debido a su escaso tamaño y a su altura en el edificio el autor no se percatase de su existencia, o quizás en la fecha en que se hizo el dibujo, 1813, aún no habría sido colocada. Sabemos que en 1847 ya se encontraba allí, porque la menciona Luis María Ramírez de las Casas-Deza, pero no exactamente desde cuándo.


IMAGEN 3. La cartela sobre el contrafuerte de la esquina.



     Existen otras dos ausencias, y de bastante más bulto que la anterior. Cualquiera que conozca medianamente esta parte de la Mezquita-Catedral se habrá percatado de que el espacio entre el contrafuerte de la esquina y el siguiente debería aparecer cerrado hasta algo más de la mitad de su altura desde el suelo. Dicho espacio se cerró en el siglo XVI para instalar allí la librería capitular, pero el dibujante lo ha eliminado y en su lugar sólo podemos ver en la parte baja uno de esos muretes triangulares que, independientemente de su función de refuerzo, evitaban que los ciudadanos hicieran allí sus necesidades.


IMAGEN 4. Aquí falta algo.



     La siguiente ausencia se encuentra en el espacio entre contrafuertes aledaño a este último. En el grabado tan sólo aparece una ventana en la parte superior derecha pero llama mucho la atención que justo debajo de ésta deberíamos ver representada la puerta de Jerusalén que, a menos que me equivoque, no se ha movido de su sitio desde el siglo X. Este dibujo es sin duda una representación idealizada de la zona, ya que no es posible ver a la misma vez las dos calles más la de Cardenal Herrero, que aparece al fondo representada, y es que muchas veces los dibujantes no completaban su obra en el sitio mismo sino que hacían bocetos rápidos y tomaban algunos apuntes para completarla en la tranquilidad de su estudio, por lo que quiero pensar que esa sea la causa de estos dos errores.


IMAGEN 5. El adosado y la Puerta de Jerusalén.



     En la esquina contigua de la calle vemos otro par de detalles curiosos. El primero es el cartel con un sol dibujado que no era sino el emblema de una conocida posada que estuvo funcionando hasta los años 60-70 del siglo XX y en la que, según la tradición, se habría hospedado Cristóbal Colón durante alguna de sus estancias en Córdoba. Se trata de la Posada del Sol, situada en lo que en la actualidad es el número 23 de la calle Magistral González Francés, y es curioso que aquí el dibujante haya sido tan detallista como para incluir el nombre en el dibujo. Aunque es necesario agrandar algo la imagen, se lee con claridad "Posada y Fonda del Sol".


IMAGEN 6. Posada y Fonda del Sol.



     Para acabar, y sin dejar atrás la posada, el último detalle curioso. Justo delante de ésta se puede ver una especie de lonja con escaleras, al igual que la que existe junto al muro de la Mezquita-Catedral, y hasta donde yo sé nunca ha existido tal cosa en ese lugar. No conozco muchos dibujos en los que se pueda ver bien esta zona en esas fechas, y el más cercano es el de Alfred Guesdon de 1853 en el que esas escaleras no se ven por lo que, o existieron en el período de tiempo entre ambos dibujos y luego fueron eliminadas o se trata de otra licencia del señor Cavanah Murphy, tal vez por darle simetría a la calle con una lonja a cada lado, quién sabe.


IMAGEN 7. Las escaleras misteriosas.



IMAGEN 8. Sin rastro de escaleras en 1853.



Rafael Expósito Ruiz.




DOCUMENTACIÓN
- The Arabian antiquities of Spain by Murphy, James Cavanah. archive.org.

IMÁGENES
- Imágenes 1, 4, 6 y 7: Dibujo al que se refiere esta entrada.
- Imágenes 2, 3 y 5: Fotografías del autor.
- Imagen 8: Vista de Córdoba. L'Espagne à vol d'oiseau. Alfred Guesdon, 1853.

jueves, 27 de noviembre de 2025

TERRIBLE AÑO DE 1805

     Si por algo es conocida la calle Muñices, la misma que va desde el Realejo a la plaza de la Magdalena, es por un suceso que ocurrió entre las paredes del actual número 12. La que fuera la antigua casa solariega de los Díaz de Morales, y anteriormente de los Muñiz de Godoy de quienes toma el nombre la calle, fue el escenario de un asesinato por celos. No entraré en más detalles sobre el suceso porque ya escribí sobre ello, en una entrada en la que podéis encontrar el relato tal y como Rafael Ramírez de Arellano lo narró en 1895, y porque es otro detalle de esa calle el que vamos a ver hoy.


IMAGEN 1. Una curiosa inscripción.



     Aunque suele pasar desapercibido, no hay que irse muy lejos para encontrarlo, ya que está justo en frente de la citada casa, en una plazuela cuyas esquinas redondeadas están formadas por seis piedras de color negro cada una, apoyadas sobre una base rectangular y coronadas por otra igual en la que se ha practicado un rebaje. En la parte rebajada se puede leer una curiosa frase: "Terrible año de 1805" (1). Como no tengo idea de a qué puede referirse habrá que buscar lo que Teodomiro Ramírez de Arellano nos pueda contar sobre el tema:

     «Este mismo D. Francisco, ya en los últimos años de su vida, quiso dar ensanche á la calle delante de su casa, á fin de que los carruages pudiesen volver á ella (2), y hundiendo parte de las casas que poseía y aun posee su señor hijo, formó una pequeña plazoleta que dedicó á la memoria del fundador de su principal mayorazgo, y así en las dos esquinas, que son de mármol negro, se lee en letras doradas, en el lado de la Magdalena «Plazuela de Lope Ruiz de Baeza» y en el contrario «Terrible año de 1805 (3).» En el centro se vé una gran puerta: en lo alto tuvo un San Rafael, que quitado en 1841, se colocó en el oratorio de la casa descrita. La gran puerta del centro fué hecha con la idea de comunicar á la calle de Abejar y que desde allí entrasen los carruages, en aquella época muy elevados y largos de batalla».


IMAGEN 2. La antigua plazuela de Lope Ruiz de Baeza y la esquina con el grabado.



     El personaje al que Ramírez de Arellano se refiere es Francisco José Díaz de Morales y Alfonso de Sousa de Portugal, VIII señor del Mayorazgo de Huéchar y Veinticuatro de Córdoba. Murió en 1806, y como afirma que la plaza se formó "en los últimos años de su vida" entiendo que la fecha de 1805 hace alusión no sólo al hecho de ser terrible sino a la formación de la plazuela. Sin embargo no nos explica la razón por la que se incluyó en una de sus esquinas la curiosa inscripción, y resulta extraño porque Ramírez de Arellano estaba emparentado con la familia a través de su mujer: el hijo de Francisco José Díaz de Morales, Rafael, era su suegro. O bien no contaba con esa información o bien daba por hecho que sería de dominio público y no era necesario compartirla, a pesar de lo que le gustaba al autor de las "Notas cordobesas" enredarse entre multitud de detalles. Tal vez el dato se perdió con D. Francisco, al igual que desapareció también el dorado de las letras que no aparece por ningún lado.


IMAGEN 3. Vista de la calle Muñices.
     He pensado que quizás la muerte de un familiar de D. Francisco podría ser una razón lo suficientemente importante para señalar ese año como fatídico, pero no he encontrado nada al respecto para esa fecha, así es que buscando cualquier otra razón en Google me encuentro con dos posibles respuestas. La primera podría ser la crisis que azotó a España entre 1803 y 1805, provocada por malas cosechas que trajeron consigo la escasez de alimentos y el aumento de los precios, y que se agravó con la aparición de epidemias. El empobrecimiento y la mortalidad se incrementaron notablemente. El pan escaseaba, y una de las medidas adoptadas por el gobierno central fue la de ofrecer a los más necesitados la conocida "sopa económica", que en Córdoba concretamente estaba compuesta de «dos partes y media de habas y harina de maíz por una de arroz, aceite, sal, pimiento picante, cebollas, ajos “y la cantidad de yerbabuena que es suficiente; y se le añade algún pimiento dulce, para darle buen color”, adaptándola “a las circunstancias del país y al melindroso paladar de sus habitantes”». Puede que D. Francisco tuviera tierras de cultivo y esa escasez de producción le afectase económicamente, o tal vez también tenía su corazoncito y la situación que vivían algunos de sus compatriotas le preocupaba realmente.


IMAGEN 4. Otra vista de la plaza, otro coche estropeando la foto.



     No sé si ésta es suficiente razón como para dejarlo grabado en piedra, pero tal vez otro hecho ocurrido en 1805 podría ser la causa. En un pequeña reseña biográfica de D. Francisco se da el dato de que era «alférez retirado de la Real Armada», y ese preciso año la flota hispano-francesa fue aplastada por la Armada Real británica en la batalla de Trafalgar, dando lugar al principio de la decadencia naval española. Se da la circunstancia de que en dicha batalla perdió la vida Dionisio Alcalá-Galiano, cartógrafo y científico cordobés nacido en Cabra y además brigadier de la misma Real Armada Española. Probablemente existió relación entre los dos personajes, no solo por el oficio de ambos, sino porque algunos años después Antonio Alcalá-Galiano, hijo de Dionisio, se hospedó en la casa de la ya entonces viuda de José Díaz de Morales, la marquesa de Santa Marta.


IMAGEN 5. Otra vista de la calle.
     Quizás ninguna de estas razones por sí solas expliquen el origen de la inscripción en la esquina, y puede que tal vez no tengan nada que ver con el por qué de ésta, pero pudiera ser que tal vez la suma de las tres, una crisis de producción que habría afectado a sus tierras y, por lo tanto hecho mermar sus ingresos, una derrota naval que habría herido su orgullo como español y antiguo marino, y el fallecimiento en la misma de un compañero de armas con el que probablemente pudo haber tenido relación, pueda ser la causa por la que Francisco José Díaz de Morales tuvo en el año 1805 su particular "Annus Horribilis" y quisiera dejar constancia de ello en la esquina de una plazoleta. O no, tan sólo se trata de una hipótesis.


IMAGEN 6. La otra esquina de la plazoleta.



     Antes de acabar no hay que olvidar que la plaza de la que estamos hablando tiene dos esquinas y que Ramírez de Arellano hablaba de una segunda inscripción, en la que estaría grabado "Plazuela de Lope Ruiz de Baeza", pero, ¿Dónde está esa inscripción? La esquina en la que debería encontrarse continúa en su sitio, formada por el mismo número de piedras y con el mismo tipo de remate con rebaje, y es muy probable que bajo capas de cal y pintura se encuentre el nombre que nuestro protagonista le dio en su día a la plazuela.


IMAGEN 7. Espacio en el que debería encontrarse el nombre de la plazuela.




Rafael Expósito Ruiz.




(1) Lo que en realidad se lee en la inscripción es "TERIBLE".
(2) Que pudieran dar la vuelta, para que nos entendamos.
(3) Realmente la esquina más cercana a la plaza de la Magdalena en la de "TERIBLE AÑO DE 1805" y no la de "PLAZUELA DE LOPE RUIZ DE BAEZA".




DOCUMENTACION
- geneanet.org.
- Las medidas gubernativas en la crisis sanitaria de 1803-1805, 2020. Sarah Caro Bragado y Ceferino Caro López. Asclepio. Revista de Historia de la Medicina y de la Ciencia 73(1), enero-junio 2021, p340.
- Los doce linajes de Soria en Andalucía, 2011. Rafael Agüera Espejo-Saavedra. docelinajes.es.
- Memorias de D. Antonio Alcalá Galiano / publicadas por su hijo; prólogo y edición de D. Jorge Campos. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.
- Paseos por Córdoba: ó sean, apuntes para su historia, 1873-77. Teodomiro Ramírez de Arellano.

IMÁGENES
- Imágenes 1, 3, 4, 6 y 7: Fotografías tomadas por el autor.
- Imagen 2: Fotografía compartida por Antonio Moreno Bello en el grupo de Facebook HISTORIA DE CÓRDOBA EN IMÁGENES.
- Imagen 5: Fotografía compartida por Alfonso Gómez Romero en el grupo de Facebook CORDUBA.