viernes, 24 de julio de 2026

UNA VISTA DESDE LA FONDA RIZZI

     Como muchos de vosotros sabéis, y al que no se lo recuerdo yo, en el edificio que pronto se espera que vuelva a ocupar la Real Academia de Córdoba, en los número 9 y 9 bis de la calle Ambrosio de Morales, estuvo una vez la conocida fonda Rizzi. En ella se hospedaron personajes de la talla de Alejandro Dumas, padre e hijo, o el conocido fotógrafo francés Louis François Leon Masson y Besneé quien, alrededor de 1858, decidió tomar desde allí una vista de nuestra ciudad.


IMAGEN 1. La fotografía de Masson.



     La fotografía en cuestión es una estereoscópica a la albúmina que el fotoperiodista cordobés Antonio Jesús González decidió compartir hace ya 11 años para deleite de los miembros del grupo de Facebook HISTORIA DE CÓRDOBA EN IMÁGENES, al que también pertenezco. Ya he comentado en alguna ocasión la calidad y los conocimientos de muchos de los miembros de este grupo así es que, una vez situada la fonda en la calle Ambrosio de Morales y su trasera dando a la de San Fernando, se apuntaron detalles como que la torre que se aprecia en el centro de la imagen es la de la iglesia de San Pablo, que el carillón de la misma no aparece porque aún no estaba construido, o que la torre que aparece a su izquierda es la de San Andrés. Se mencionó también la palmera que aparece a la izquierda de San Pablo, de la que ya escribí en su momento.


IMAGEN 2. Mitad izquierda de la estereoscópica.



     Pues bien, desde que vi esta imagen había estado fantaseando con la posibilidad de subir a la parte alta del edificio para intentar tomar una o varias fotografías y comprobar los cambios que habría sufrido la zona que nos muestra. Pero, ¿Cómo acceder a un lugar que lleva años cerrado y abandonado? La respuesta es mucha paciencia y esperar a que esté abierto, y esa circunstancia se ha dado recientemente. Desde hace algunos meses el edificio se encuentra en fase de limpieza y consolidación así es que el pasado 4 de junio, entre las dos y las tres de la tarde que es el tiempo en que los operarios paran a comer, me armé de valor y les pedí permiso para poder entrar y conseguir mi objetivo, después de explicarle detenidamente a uno de ellos el motivo de mis intenciones.


IMAGEN 3. La ocasión perfecta.

 

     Ya sabía yo de antemano que, por razones obvias de seguridad, el acceso al interior me iba a estar vetado, pero llevaba preparado un plan B que consistía en pedir que alguno de ellos hiciera por mí las fotografías que necesitaba. El mismo al que había intentado convencer para que me dejase entrar y al que a partir de ahora llamaré "El Albañil", porque no tiene interés alguno en que su nombre aparezca publicado en esta historia, accedió sin problemas. Le enseñé la fotografía de Louis Leon Masson y de entrada ya me aclaró que ésta no podía haber sido tomada desde la parte superior del edificio, ya que no es accesible, sino desde alguno de los balcones de la planta alta que dan a la fachada posterior. Dicho esto, y sabiendo ya hacia dónde debía apuntar el objetivo, cogió mi teléfono móvil y se dirigió hacia el interior prometiendo volver en unos minutos.


IMAGEN 4. Cubierta del edificio, en el centro de la imagen.



     Una vez que "El Albañil" volvió a bajar me mostró las fotografías que había hecho, explicándome desde dónde las había tomado, y tras darle las gracias de todas las formas que se me ocurrieron me fui a casa para volcarlas en el ordenador y poder contemplarlas a mayor tamaño. Cuando las vi en pantalla grande me llevé la primera sorpresa: los edificios de la calle San Fernando que dan la espalda a los de la de Ambrosio de Morales habían ganado altura en este último siglo y pico y no se veía prácticamente nada de lo que yo esperaba ver: ni el campanario de San Pablo, ni el de San Andrés, ni nada de nada.


IMAGEN 5. Zona aproximada que aparece en la fotografía de Masson.



IMAGEN 6. La misma zona ampliada.



     Y ahora, dejaré el estilo novelesco y volveré al presente. La fotografía de la Imagen 5 está tomada desde uno de los balcones de la planta superior, en concreto el que se encuentra más a la izquierda desde el punto de vista de "El Albañil". Tuvo que tomarla casi a ciegas y sin embargo prácticamente clavó el encuadre de Masson, ya que justo delante de él y a la izquierda se encuentra la barandilla del balcón que podemos ver en la fotografía del francés, que aunque aquí no se vea si aparece en otras tomas hechas desde otros balcones contiguos. En estas otras fotografías ya podemos observar el campanario de San Andrés, que en la primera toma está prácticamente oculto tras una especie de depósito circular y una antena, aunque la vista sigue sin parecerse demasiado a la original.


IMAGEN 7. Las barandillas de los balcones y el campanario de San Andrés.



     Sin embargo, "El Albañil" tuvo la genial idea de tomar más imágenes desde una altura superior. Me explico: el edificio en cuestión está dividido en dos números, según el catastro, el número 9 y el 9B, siendo este último en el que podemos leer el nombre de la Real Academia de Córdoba sobre su entrada y el primero el que la tiene tapiada y sobre la que aún se ven los restos del letrero de la antigua Caja de Ahorros. Como apunté antes, el de la Academia está rematado por un tejado y no existe ninguna azotea desde la que asomarse, y sin embargo está conectado con el de la Caja de Ahorros, por la planta superior creo recordar, y desde ahí se puede acceder a una galería con arcos más elevada que los balcones antes mencionados y que ofrece una vista más esclarecedora de la zona que estamos viendo.


IMAGEN 8. Una vista desde más arriba.



     En las fotografías tomadas desde esta galería ya se aprecian con claridad las torres de San Pablo y San Andrés, además de la de San Agustín que podría coincidir con la que se intuye a la izquierda de San Pablo en la imagen de Masson. También es posible ahora identificar algunos de los edificios que aparecen en esta última, como por ejemplo los números 18 y 20 de la calle Diario de Córdoba o el número 13, ocupado actualmente por el Hotel Eurostars Patios de Córdoba, y alguna que otra más que dejo para el que quiera entretenerse. En la fotografía actual se asoma ahora un edificio que no existía en 1858, en cuyos bajos se encuentra el famoso "Rafalete", que es el número 5 de Diario de Córdoba con su característica cúpula amarilla.


IMAGEN 9. Vista de 2026.



IMAGEN 10. Vista de 1858.



IMAGEN 11. San Agustín, San Pablo y San Andrés.



     Como dije antes, le di las gracias al "Albañil" de mil maneras y no voy a cerrar esta entrada sin hacerlo una vez más. Nunca sabréis su nombre, porque así lo quiso y porque a él le bastaba con haberme hecho este favor, pequeño para él pero enorme para mí, y que por su puesto no voy a olvidar.


IMAGEN 12. Un regalo extra del "Albañil".



Rafael Expósito Ruiz.




IMÁGENES
- Imagen 1: Fotografía de Louis François Leon Masson y Besneé, circa 1858. Compartida por Antonio Jesús González en el grupo de Facebook HISTORIA DE CÓRDOBA EN IMÁGENES.
- Imágenes 2 y 10: Mitad izquierda de la fotografía de Masson, la segunda editada por el autor.
- Imagen 3: Fotografía tomada por el autor.
- Imagen 4: Captura de Google Earth, retocada por el autor.
- Imágenes 5 a 9, 11 y 12: Fotografías tomadas por "El Albañil" con el teléfono móvil de un servidor.

lunes, 13 de julio de 2026

SOBRE UN GRABADO DE LA MEZQUITA

     La entrada de hoy va sobre un grabado de J. Roffe, incluido en la obra "The Arabian antiquities of Spain" de James Cavanah Murphy y basado en un dibujo previo de este último, en el que se puede ver la parte de la Mezquita-Catedral que hace esquina entre las calles Magistral González Francés y Corregidor Luis de la Cerda. Lo usé hace algunas semanas para ilustrar una de las efemérides que comparto en la página de Facebook de este blog y hoy me gustaría comentar algunos detalles que aparecen en él, y otros que deberían de aparecer.


IMAGEN 1. El grabado.



     El primer detalle es la presencia en la esquina del edificio de una gruesa columna que, por su forma y tamaño, se ve que no es la misma que podemos ver en la actualidad. Se trata del llamado "mármol quebrado", conocido originalmente como el "mármol gordo" hasta que, según pensaba Luis María Ramírez de las Casas-Deza, un rayo lo partió en 1537. La columna está rodeada por dos abrazaderas de hierro, mencionadas tanto por este autor como por Teodomiro Ramírez de Arellano, quizás por el hecho de que además de perder parte de su tamaño resultó dañada la parte que quedó en pie. El "mármol quebrado" fue retirado posteriormente, en tiempos del obispo Juan Alfonso de Alburquerque (1797-1894) según Ramírez de Arellano, y sustituido por la columna actual, que había sobrado de las obras del Triunfo y que hasta ese momento había estado situada en uno de los patios del palacio del obispo.


IMAGEN 2. La columna que sustituyó al mármol quebrado.



     El segundo detalle de este grabado está relacionado con el que acabamos de ver, aunque en este caso no se trata de su presencia en el mismo sino de su ausencia. Justo tras la columna se encuentra el contrafuerte de la esquina del edificio y en su parte superior debería aparecer una cartela con una inscripción que da cuenta del rayo antes mencionado, y que habría sido el causante también de que el mármol pasase de grueso a quebrado. Puede que debido a su escaso tamaño y a su altura en el edificio el autor no se percatase de su existencia, o quizás en la fecha en que se hizo el dibujo, 1813, aún no habría sido colocada. Sabemos que en 1847 ya se encontraba allí, porque la menciona Luis María Ramírez de las Casas-Deza, pero no exactamente desde cuándo.


IMAGEN 3. La cartela sobre el contrafuerte de la esquina.



     Existen otras dos ausencias, y de bastante más bulto que la anterior. Cualquiera que conozca medianamente esta parte de la Mezquita-Catedral se habrá percatado de que el espacio entre el contrafuerte de la esquina y el siguiente debería aparecer cerrado hasta algo más de la mitad de su altura desde el suelo. Dicho espacio se cerró en el siglo XVI para instalar allí la librería capitular, pero el dibujante lo ha eliminado y en su lugar sólo podemos ver en la parte baja uno de esos muretes triangulares que, independientemente de su función de refuerzo, evitaban que los ciudadanos hicieran allí sus necesidades.


IMAGEN 4. Aquí falta algo.



     La siguiente ausencia se encuentra en el espacio entre contrafuertes aledaño a este último. En el grabado tan sólo aparece una ventana en la parte superior derecha pero llama mucho la atención que justo debajo de ésta deberíamos ver representada la puerta de Jerusalén que, a menos que me equivoque, no se ha movido de su sitio desde el siglo X. Este dibujo es sin duda una representación idealizada de la zona, ya que no es posible ver a la misma vez las dos calles más la de Cardenal Herrero, que aparece al fondo representada, y es que muchas veces los dibujantes no completaban su obra en el sitio mismo sino que hacían bocetos rápidos y tomaban algunos apuntes para completarla en la tranquilidad de su estudio, por lo que quiero pensar que esa sea la causa de estos dos errores.


IMAGEN 5. El adosado y la Puerta de Jerusalén.



     En la esquina contigua de la calle vemos otro par de detalles curiosos. El primero es el cartel con un sol dibujado que no era sino el emblema de una conocida posada que estuvo funcionando hasta los años 60-70 del siglo XX y en la que, según la tradición, se habría hospedado Cristóbal Colón durante alguna de sus estancias en Córdoba. Se trata de la Posada del Sol, situada en lo que en la actualidad es el número 23 de la calle Magistral González Francés, y es curioso que aquí el dibujante haya sido tan detallista como para incluir el nombre en el dibujo. Aunque es necesario agrandar algo la imagen, se lee con claridad "Posada y Fonda del Sol".


IMAGEN 6. Posada y Fonda del Sol.



     Para acabar, y sin dejar atrás la posada, el último detalle curioso. Justo delante de ésta se puede ver una especie de lonja con escaleras, al igual que la que existe junto al muro de la Mezquita-Catedral, y hasta donde yo sé nunca ha existido tal cosa en ese lugar. No conozco muchos dibujos en los que se pueda ver bien esta zona en esas fechas, y el más cercano es el de Alfred Guesdon de 1853 en el que esas escaleras no se ven por lo que, o existieron en el período de tiempo entre ambos dibujos y luego fueron eliminadas o se trata de otra licencia del señor Cavanah Murphy, tal vez por darle simetría a la calle con una lonja a cada lado, quién sabe.


IMAGEN 7. Las escaleras misteriosas.



IMAGEN 8. Sin rastro de escaleras en 1853.



Rafael Expósito Ruiz.




DOCUMENTACIÓN
- The Arabian antiquities of Spain by Murphy, James Cavanah. archive.org.

IMÁGENES
- Imágenes 1, 4, 6 y 7: Dibujo al que se refiere esta entrada.
- Imágenes 2, 3 y 5: Fotografías del autor.
- Imagen 8: Vista de Córdoba. L'Espagne à vol d'oiseau. Alfred Guesdon, 1853.

domingo, 5 de julio de 2026

ÍNDICE DE PUBLICACIONES DE QURTUBA FABULAS. AÑO VI (JULIO 2025 - JUNIO 2026)

     Un año más al mando de la nave de Qurtuba Fabulas, el sexto desde que comencé a surcar estos mares que son las curiosidades sobre la ciudad que tanto amamos. Un año que comenzó con una productividad similar a la de años anteriores pero que ha ido disminuyendo hacia el final, y es que sigo con la fea costumbre de comenzar muchas historias a la vez y luego no sé bien cómo terminarlas. Un año en el que las visitas al blog casi se han duplicado, aunque buena parte de la culpa la tienen los programas de Inteligencia Artificial que seguro que se pasean por aquí en busca de información. Y un año en el que también he descubierto que mi trabajo es lo suficientemente bueno como para que un señor mediocre lo plagie, o al menos a él se lo parece. En fin, un año más. Os dejo con lo que dio de sí.




AÑO 2025 (Julio a Diciembre)


201. ÍNDICE DE PUBLICACIONES DE QURTUBA FABULAS. AÑO V (JULIO 2024 - JUNIO 2025)





IMAGEN 1.








IMAGEN 2.








IMAGEN 3.








IMAGEN 4.








IMAGEN 5.








IMAGEN 6.








IMAGEN 7.









AÑO 2026 (Enero a Junio)







IMAGEN 8.








IMAGEN 9.








IMAGEN 10.











IMÁGENES
- Fotografías tomadas por el autor excepto la imagen 8, tomada por Chari, la guía que nos acompañó en la visita por la Córdoba Romana.





domingo, 14 de junio de 2026

UNA CURIOSA CONSTRUCCIÓN EN LA CÓRDOBA DE PRINCIPIOS DEL SIGLO XX

     Hay dos aspectos que suelen llamar mucho la atención cuando contemplas fotografías antiguas del cruce de la avenida Gran Capitán y la ronda de los Tejares, especialmente si pertenecen al primer tercio del siglo XX. El primero de ellos es, sin lugar a dudas, la presencia de la estatua del Gran Capitán en el centro mismo del cruce, sitio en el que fue colocada originalmente a finales de 1923 y en el que permaneció hasta su traslado a la plaza de las Tendillas en 1927. El segundo, es la existencia en una de las esquinas de este cruce de una casa cuyo estilo arquitectónico lleva a pensar que estamos contemplando una fotografía tomada más allá de los Pirineos en lugar de en Córdoba.


IMAGEN. La curiosa construcción tras la estatua del Gran Capitán.



     El 16 de marzo del año 1900 José López de Carrizosa y Garvey, también conocido como el marqués del Mérito y de Valparaíso, solicitó la compra de una parcela que iba a quedar sobrante tras la recientemente aprobada alineación de la ronda de los Tejares, en ese momento llamada calle de Colón. Dicha parcela se encontraba, o más bien iba a aparecer, en la esquina de la citada ronda con la avenida del Gran Capitán, en el mismo lugar ocupado actualmente por unas oficinas de Ibercaja. La idea del marqués era la de «ampliar la verja de la casa de su propiedad calle Gran Capitan, n.º 18 por la parte de la calle de Colon», supongo que para que nadie construyese a continuación de su casa-palacio y perdiera su más que envidiable situación en la esquina de dos importantes avenidas. La solicitud fue aceptada el 2 de abril y el precio estipulado para la compra fue de 599 pesetas con 25 céntimos.


IMAGEN 2. La esquina de Gran Capitán con Tejares antes de la alineación.



     Pasados unos años, en 1914, el marqués quizás pensó que su nueva parcela estaba desaprovechada y se le ocurrió edificar en ella. El día 26 de octubre solicitó la debida autorización para construir «dos pabellones, uno de ellos formando un chaflan, de las mismas dimensiones que tienen los ya construidos en las otras esquinas y el otro en la parte restante de la parcela con fachada en la alineacion que corresponde a la Avenida de Canalejas». La construcción fue autorizada el 2 de noviembre y, o no se dieron mucha prisa en empezar o las obras iban muy lentas, porque el 10 de mayo de 1915 se acordó en sesión del Ayuntamiento que si para la feria de la Salud éstas no estaban concluidas se demoliese todo lo que hasta ese momento se hubiera levantado.


IMAGEN 3. El proyecto de la nueva construcción.



     Esa "manía" de querer terminar antes de la feria cualquier obra, ya sea particular o municipal, viene apareciendo en nuestra ciudad desde hace siglos, aunque raramente se cumplía. El caso es que dentro o fuera de plazo la casa se construyó, aunque con ligeras variaciones en el diseño respecto a lo que aparecía en el proyecto. Su aspecto recuerda mucho a las casas de estilo "fachwerk" o "entramado de madera", una técnica arquitectónica medieval muy común en Alemania y otros países de Europa Central que consiste en un esqueleto estructural a base de postes y vigas de madera vista. Ignoro si la construcción respondía a dicha técnica o se trataba de una simple imitación, pero el resultado no deja de ser cuando menos llamativo teniendo en cuenta que se encontraba en una ciudad del sur de España.


IMAGEN 4. La nueva construcción en los años 20-30 del siglo XX.



     No tengo claro si la planta superior de esta nueva casa se destinó a vivienda, el caso es que en la planta baja se instaló una cervecería como, además de por las fotografías de la época, se puede comprobar en noticias como la aparecida en la prensa cordobesa de 1917: «Ayer fue detenida Manuela Osuna Martínez que, en compañía de una soberbia "pítima" [borrachera], se presentó en la cervecería contigua a la casa de los Marqueses del Mérito haciendo un consumo de vino por valor de noventa céntimos que quiso pagar con un anuncio de los que imitan billetes de cien pesetas».


IMAGEN 5. La cervecería junto al Gobierno Civil.



IMAGEN 6. El bar Benítez y su terraza.



     En esa misma esquina y en la misma casa de estilo europeo seguro que algunos recordarán el ya desaparecido Bar Benítez, del empresario bujalanceño Juan Benítez Navarro, pero ahora junto al Gobierno Civil, organismo que había acogido la casa-palacio de los marqueses del Mérito desde la Segunda República. El limitado espacio interior del local era suplido con veladores en el exterior que, por lado de la ronda de los Tejares, casi se juntaban con los de otro bar, el Rosales.


IMAGEN 7. El bar Rosales junto al bar Benítez.



     A finales de los años 70 del siglo pasado, el bar Benítez, el Rosales y el edificio del Gobierno Civil, además de algún que otro inmueble más, desaparecerían para dar cabida al nuevo edificio Gran Capitán, el mismo que sigue en pie a día de hoy y que terminó con la imagen pintoresca que durante algunos años tuvo esa esquina.


IMAGEN 8. Misma esquina, diferentes construcciones.




Rafael Expósito Ruiz.





DOCUMENTACIÓN
- Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.
- Cordobapedia
- Casas alsacianas con entramado de madera. alsaciayselvanegra.com.
- SFC 00769-131. Obras Municipales. Alineación de Calles. Expediente de alineación de la Carrera de los Tejares. 1880. ARCHIVO MUNICIPAL DE CÓRDOBA.
- SFC 05058-0. EXPEDIENTE RELATIVO A LA VENTA DE TERRENO SOBRANTE DE LA VIA PUBLICA EN LA C CRISTOBAL COLON [CANALEJAS], A JOSE LOPEZ DE CARRIZOSA Y GARVEY, MARQUES DEL MERITO, PARA AMPLIAR JARDIN DE LA CASA COLINDANTE DE SU PROPIEDAD EN GRAN CAPITAN, 18. 1900. ARCHIVO MUNICIPAL DE CÓRDOBA.
- SFC 00333-030. Marqués del Valparaiso y del Mérito (Miguel Nogales GRAN CAPITAN, AV. SN ESQ, CANALEJAS, AV. 1914. ARCHIVO MUNICIPAL DE CÓRDOBA.

IMÁGENES
- Imagen 1: Sección de un montaje realizado por Lolo Cordoba a partir de varios fotogramas y compartido en el grupo de Facebook HISTORIA DE CÓRDOBA EN IMÁGENES.
- Imágenes 2 y 3: Fotografías del autor tomadas sobre planos pertenecientes a los expedientes citados en la documentación. Editadas.
- Imagen 4: Calle del Gran Capitán. António Passaporte, 1927-1936. Archivo Loty. Fototeca del Patrimonio Histórico.
- Imagen 5: Fotografía compartida por Aurora Ch en el grupo de Facebook HISTORIA DE CÓRDOBA EN IMÁGENES.
- Imagen 6: Fotografía compartida por Lolo Cordoba en el grupo de Facebook HISTORIA DE CÓRDOBA EN IMÁGENES.
- Imagen 7: Fotografía de Eladio Osuna.
- Imagen 8: Fotografía del autor.

miércoles, 20 de mayo de 2026

DOS HISTORIAS DE JUSTICIA POÉTICA

     En 1836 Córdoba fue el escenario de uno de los episodios que formaron parte de la Primera Guerra Carlista, entre los partidarios de Carlos María Isidro Benito de Borbón y Borbón Parma, hermano del recién fallecido Fernando VII, y los de María Isabel Luisa de Borbón y Borbón-Dos Sicilias, legítima heredera al trono y que estaba representada por la reina regente María Cristina de Borbón-Dos Sicilias, su madre. El 30 de septiembre de dicho año las tropas del general carlista Miguel Sancho Gómez Damas entraban en nuestra ciudad, ayudadas por parte de sus habitantes, y la tomaban definitivamente dos días después.


IMAGEN 1. La vista de Córdoba de Alfred Guesdon.



     Podría continuar narrando cómo se desarrolló esta ocupación de apenas dos semanas pero éste no es un blog de Historia sino de "historias", así es que os voy a dejar con el relato de dos de ellas. Las dos ocurrieron en 1836, una de ellas el mismo día en que las tropas carlistas entraban en Córdoba, y el nexo que las une es que en ambas acabó actuando la justicia poética. Teodomiro Ramírez de Arellano lo dejó escrito así:


IMAGEN 2. Bajando la Espartería.
     «Cierta mañana, bajaba la Espartería el infeliz Javier de Burgos, partidario de la suprimida constitución, al mismo tiempo que el voluntario realista Nicolás García, el Rubio, subia con su sable, que sacó, yéndose para el primero en ademan de herirlo: éste, indefenso y acobardado, demandó auxilio á un fraile de San Pablo que también pasaba y que con loable caridad lo abrazó, cubriéndolo con su manto y diciendo á su perseguidor:— «Ea, vamos, basta ya; nada de odios.» — mas, lejos de obedecer, le dio una estocada, pasando la capa del religioso y asesinándolo casi en sus brazos. Impune quedó por entonces aquel delito, como desgraciadamente sucede en muchas ocasiones; pero la Providencia se encargó de vengarlo, y en 1836, murió el García arrastrado por el coche-correo, en cuyo estribo se subió en un viaje á Sevilla, á donde iba á pié en busca de un hermano que lo amparase en la desgracia, que parecía perseguirlo desde la perpetración de aquel crimen».


IMAGEN 3. Los escalones de la bajada de la lonja.



     «Hacia el año 1830 hubo una gran cuestión entre dos vecinos de esta capital, uno llamado Cristobal de Soto y el otro conocido por Ravidiego: Francisco de Luque, amigo de ambos, hizo grandes esfuerzos por avenirlos, consiguiendolo, al parecer, y siguiendo con ellos todo el dia de broma, hasta llegar la noche, que convinieron en continuar reunidos; más uno de ellos, hizo presente la necesidad de ir a sus casas a dar aviso para no alarmar a las familias, creyéronlo acertado, sin comprender que iba a armarse de nuevo para saciar la sed de venganza contra el que ya lo había perdonado: reuniéronse de nuevo, siguiendo la broma hasta las doce de la noche en que, al pasar por el Mármol quebrado, el asesino echó un brazo por los hombros de su adversario y de pronto le clavó un cuchillo en el pecho, haciéndole caer en el escalón que forma la bajada de la lonja, echando a correr sin escuchar los denuestos de Francisco de Luque, a quien conocieron unas mujeres que se asomaron y cuyas declaraciones bastaron para que fuese preso y encausado por asesinato, no teniendo otras consecuencias por haber muerto en la cárcel, de pena, sin que fuese posible probar quién era el verdadero delincuente: éste quedó salvo, dedicándose a traer vinagre de Montilla y venderlo en Córdoba, además de otros portes de vino que hacía con una buena recua de mulos comprados con los productos de su industria, cada dia en aumento; el 30 de septiembre de 1836, en que entraron los facciosos en ésta Capital, llegó nuestro vinatero a la Puerta del Puente, y logrando que le abrieran entró con sus mulos por la Carrera; más, sintiendo los tiros de los nacionales que se replegaban al fuerte, aceleró el paso a entrarse por la calle del Mesón del Sol [Magistral González Francés], cuando le alcanzó una bala que lo dejó muerto en el mismo escalón de la lonja donde él tan inicuamente había asesinado al que ya le había dado la mano de amigo».


 Rafael Expósito Ruiz.




DOCUMENTACIÓN
- Paseos por Córdoba: ó sean, apuntes para su historia, 1873-77. Teodomiro Ramírez de Arellano.

IMÁGENES
- Imagen 1: Vista aérea de Córdoba, dibujo a lápiz y aguada sobre papel. Alfred Guesdon, 1853.
- Imágenes 2 y 3: Fotografías extraídas del grupo de Facebook HISTORIA DE CÓRDOBA EN IMÁGENES, compartidas por Lolo Cordoba y Antonio Moreno Bello respectivamente.





lunes, 13 de abril de 2026

EL CRIMEN DE PUEBLONUEVO. CONCLUSIÓN.

     La entrada anterior a ésta quedó se quedó en el momento en que conocimos las dos declaraciones de Andrés Pérez Granero, marido de la víctima. Ambas diferían bastante entre sí, aunque en los dos casos este individuo coincidía en que no había visto nada de lo que le había pasado a su mujer. La continuación del artículo del Diario de Córdoba de comercio, industria, administración, noticias y avisos, arranca con la declaración de su tío, Rafael Granero Torrente, y es la que sigue:

     Rafael Granero Torrente, tio del Andrés, es de 41 años de edad, vendedor de la plaza de Pueblo Nuevo de donde es vecino; carece de instrucción y ha sido anteriormente condenado á la pena de 12 años y un dia de reclusión temporal con las accesorias correspondientes, en causa que se le siguió en el juzgado de Fuente Obejuna por homicidio.
     Este procesado desde un principio ha manifestado y ratificado: que la tarde del dia 6 estuvo con su sobrino Andrés de máscaras, que al oscurecer se separó de él, estando por la noche en casa de su convecino Pedro Martinez que habia muerto aquel dia, viéndolo las vecinas Ramona Pino, Catalina Palacios é Isabel Berdejo, á las que acompañó á sus casas; que despues fué al café de Santa Bárbara, donde al camarero Pepe le pagó dos reales que le debia, marchándose á su casa de doce á una y media, donde lo vió entrar un vecino con el que habló, -que allí estuvo hasta las seis de la mañana del 7, en que se levantó yéndose á su ocupación; que al salir de su casa vió al criado de don José Marín, al que ayudó á cargar unas naranjas; que serían las seis de la mañana, como queda dicho, cuando fué á casa de su sobrino Andrés, para recoger un tablero para su puesto que en el corral tenía depositado, viendo al salir á su sobrina Rosa y á otra muchacha, que sacaban naranjas de la habitación de la derecha, habiéndole preguntado antes de salir á su sobrina María, si Andrés estaba en la mina, contestándole aquélla afirmativamente. Dijo también, que serían las siete de aquella mañana cuando su sobrina Rosa se presentó á su madre, que también tiene otro puesto en la plaza, diciendo «que Maria estaba muerta en el corral»; que él fué inmediatamente, pero al verla muerta y que no podia prestarla auxilios, se volvió á su puesto, de donde no se movió hasta terminar la venta; que á las nueve se fué á almorzar á casa de la Geroma, y de allí pasando por la puerta de la casa de la interfecta, se dirigió por la carretera para ver si llegaba su remitente. Asegura que su hermana habló con su sobrina Maria despues que él; que no vió fuego la primera vez que entró ni en la chimenea ni en el corral, pero sí luz en la habitación de su otra sobrina María, y que cree que ésta se quemara ella misma.


IMAGEN 1. Vista de Peñarroya-Pueblonuevo.


     De las citas que hace este procesado resulta: que con efecto acompañó á sus convecinas Ramona, Catalina é Isabel; que el camarero no recuerda si estuvo en el café Rafael Granero, sin duda por el bullicio que aquella noche habia con las máscaras; que si bien su vecino Marcelino Gimenez Tena no lo vió, su compañero Antonio H. Mellado, asegura que entre doce y una, estando llamando á la puerta de su casa llegó á la suya el procesado Rafael, al que como llevaba la llave le dijo «de eso me escuso yo»; -y que si ayudó al criado de don José Marín á cargar unas naranjas, no fué en el sitio ni hora que Rafael declaró.
     Además de lo expuesto, debemos manifestar que de voz pública se dice que este desgraciado mató de una paliza á una tal llamada Paula, con la que hacia vida marital, por más que oficialmente resulta que falleció de enteritis. Con posterioridad tuvo otra criada llamada Juliana Garcia que se marchó al poco tiempo; según el procesado, la despidió porque no le servia para la venta.

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     María Granero Torrente -Esta procesada pasó la noche del 6 al 7 en su casa, según ha acreditado con el testimonio de algunos testigos; ha manifestado que de seis y media á siete de la mañana del dia del crimen fué á casa de su nuera á dejar á su nietecito; primero dijo que la vió en la cama y la preguntó si su hijo había ido á la mina, contestándole aquella que sí; luego dijo que no la vió ni podía asegurar si estaba ó no en la cama, y también afirmó después que si bien la vió le parecía que no le habló nada; que se marchó á su puesto de la plaza enseguida, hasta las diez; que como á las nueve y media llegó su hija Rosa á la que le dió los niños para que se los llevase á su nuera por que en la plaza le molestaban, volviendo enseguida aquella con la noticia de que María estaba muerta en el corral; que fué enseguida, y á poco de estar allí llegó el padre de la interfecta; que no vió leña encima ni debajo del cadáver, pero si que humeaba, y que la primera vez que aquel dia fué á casa de su nuera no vió fuego ni en el corral ni en la chimenea, creyendo que aquella se quemara sola, bien con el candil ó con el fuego de la chimenea; por último afirmó que cuando á las 6 fué á casa de la María Jordán «cree que le habló pero que no la vió porque es falta de vista.»
     Esta procesada tiene 51 años, natural de Box (Málaga) y carece de instrucción.
     Contra esta procesada se formulan cargos como el de que antes de casarse su hijo con la desgraciada María sedujo á ésta con engaño deshonrándola su hijo en su casa; ella. como es natural, niega; pero no apresuremos acontecimientos y oigamos á su consuegro.

     Lo que dice José Jordán Cámara
     Ha manifestado este desgraciado que siempre se opuso á las relaciones de su hija con Andrés por la desarreglada conducta del mismo, pero que accedió á que se casara por cubrir la deshonra de su hija que se sintió embarazada por el Andrés que abusó de su hija en casa de María Granero; que después de casados, ésta andaba levantando chismes acerca de si fulano ó mengano quería á su hija, dando esto lugar á reyertas y disgustos sin cuento en el matrimonio, y que cree que los autores de la muerte de su hija son Andrés, la madre de éste y Rafael Granero, no sospechando de Rosa, si bien de público se dice, que fué la que llevó el aceite con que los criminales impregnaron los vestidos de la asesinada, antes de prenderles fuego.


IMAGEN 2. La plaza de Santa Bárbara.



     Noticias complementarias
     Rosa aseguró primero que cuando á las seis estuvo en casa de su cuñada por las naranjas, oyó á María reñir al niño mayorcito, porque pegaba á la niña; no sospecha quien la matara, creyendo que ella misma se prendería fuego; después dijo que no sabe si la oyó hablar ó se lo figuró, confundida con el ruido de la calle; que sospecha de su tio y que los disgustos que había con su hermano Andrés eran debidos á lo borracho que este era.
     Está demostrado que tenían frecuentes disgustos Andrés y la interfecta, que estuvieron separados en el mes anterior al del crímen y que la opinión unánime acusa á Andrés Perez Granero y Rafael y María Granero Torrente, como autores más ó menos directos de la muerte violenta de la infelíz María Jordan Gavilán.

     Nuestro parecer.
     Como quiera que de los hechos consignados no resultan probados algunos extremos ó puntos que seguramente se dilucidarán en el acto del juicio, dejamos de emitirlo, si bien no hemos de abstenernos de consignar que la segunda declaración del Andrés por la que se inculpa de haber abofeteado á su mujer, y dice que su tio Rafael la cogió, llevó al corral y quemó, no está en contradicción con la formulada por su tio, pues este bien pudo ir á su casa y salir á poco rato y marchar á la de su sobrino; que es raro que Rafael Granero no fuera visto, ni viera á la Rosa y su compañera más que cuando salía con el tablero, que es de tenerse en cuenta la discrepancia que resulta entre las apreciaciones de los hermanos acerca de la hora de saber la noticia del crímen, así como de la impasibilidad que por sus manifestaciones, se vé quedaron al saber el crímen; y que entre otras circunstancias de que no hacemos mención por falta de espacio y dimensiones ya largas de este escrito, merece se haga notar las divagaciones y contradicción de la María Granero, si vió ó no vió, habló ó no habló á su nuera; así como esperamos que entre otros puntos se hará luz en el acto del juicio, si ya no estuvieran aclarados entre otros estos dos extremos pues nosotros lo ignoramos:
     1.º Si María Granero Torrente, la primera visita que hizo á su nuera al amanecer del dia en que se perpetró y descubrió el crímen fué con objeto de dejar al niño Vicente, hablára ó nó con la madre, ó la viera ó no la viera ¿cómo después mandó á Rosa con los niños porque le estorbaban en la Plaza? ¿Es que fué á dejar uno y se llevó tres?
     2.º ¿Si tanto la María Granero como su hermano Rafael fueron los primeros que supieron la noticia funesta de la muerte de María Jordán, y según afirmación ratificada por ellos mismos constantemente, se personaron inmediatamente en el lugar del suceso ¿cómo no apagaron el fuego en que seguramente ardían los vestidos y carnes de la desgraciada? ¿Es que no la vieron arder y sí el Guardia civil, el Alcalde pedáneo y el Facultativo que se personaron bastante después que ellos? ¿Es que tampoco olieron la pestilencia que había?
     No nos mueve la pasión en contra de persona alguna determinada, pero es nuestro deber satisfacer la opinión pública que vé un crimen horroroso donde hay que depurarlo todo para que el derecho perturbado por una tragresión tan terrible quede restablecido, imponiendo el merecido castigo á los culpables que resultan, si hay mas de uno.
     Ojalá que este bárbaro y espantoso hecho, como otros muchos por desgracia, tanto ó mas horribles, fueran hijos de la fantasía y no tuvieran realidad en nuestra sociedad, resultando que la infeliz María Jordán Gavilán pereció de muerte natural.
     Si como está demostrado que el hecho que nos ocupa es un vandálico «esparcimiento», y sus autores son ó fueron legalmente conocidos, desde ahora nos apresuramos á implorar indulgencia dentro de la ley.
     Por último, terminamos esta información participando á nuestros lectores que la muchacha que recojía las naranjas con la Rosa el dia de referencia, llamada Francisca, ha manifestado que tanto su compañera como la madre de la misma, le habian aconsejado dijese habia oido hablar á la Maria Jordán.
     Con el resultado de la prueba propuesta, que asciende en cuanto á la testifical y pericial á más de sesenta personas y los informes de la acusacion y de las defensas, fallará la sala primera de esta Audiencia, con arreglo al veredicto del Jurado.
     Para Andrés Perez Granero y Rafael Granero Torrente, pide el fiscal la pena de muerte ó en su defecto cadena perpétua, y para Maria Granero Torrente, como cómplice encubridora, la de 15 años de reclusión temporal, más á todos las accesorias correspondientes, multas, costas, etc.
     Las defensas de los procesados todos piden para sus patrocinados la absolución libre y que se declaren las costas de oficio, por falta de pruebas en que fundar la responsabilidad legal de los mismos.

FRANCO.


IMAGEN 3. El cerco industrial.




     Hasta aquí la segunda y última parte del artículo de Francisco González y Sáenz, que firmaba bajo el pseudónimo de FRANCO y que desde primeros de mayo se encargaba de la sección Revistas de Tribunales del Diario de Córdoba. Después llegaría el juicio, que comenzó el 10 de mayo de 1895, y su correspondiente y extenso artículo, también dividido en dos, pero creo que ya he abusado bastante del "corta y pega" y que seguramente estaréis deseando que este caso concluya de una vez por todas, por lo que intentaré ir al grano lo más resumidamente que pueda.

     Según expuso el fiscal en su intervención, sobre las doce o la una del fatídico día, Rafael llegó a la casa del matrimonio cuando Andrés estaba golpeando a María. Ambos, tío y sobrino, habían estado todo el día de carnavales y seguramente llevaban más alcohol dentro del cuerpo del necesario. Tal vez el hecho de que Andrés había sido obligado unos días antes por el alcalde de Belmez a regresar al domicilio conyugal, que había abandonado poco antes de que María diera a luz a su tercer hijo, fuera el detonante para que éste comenzase a pegar a su mujer esa noche, y la aparente naturaleza homicida de su tío y las más que probables negativas de María a los "requerimientos amorosos" de éste harían el resto. Entre los dos la arrastraron amarrada con una soga hasta el patio, no está claro si viva aún o muerta,  y una vez cometido el asesinato la rociaron con aceite y le prendieron fuego, en presencia al parecer del hijo de tres años, José, quien tras el suceso había dicho que «papá, la abuela y mi Rafael, mataron á su mamá, y que se la llevaron al corral con la jáquima» (1).

     El veredicto final llegó tras dos intentos fallidos, leídos el primero a las tres y cuarto de la madrugada del día 12 al 13 y el segundo a las cinco, ambos con ciertas incongruencias y contradicciones que hicieron que el jurado tuviera que reunirse a deliberar una tercera vez. Finalmente, a las seis de la mañana, llegó el veredicto definitivo y quince minutos después se leía la sentencia: María Torrente, aunque señalada como encubridora, no fue condenada finalmente en base al artículo 17 del código penal; para Andrés Pérez Granero y Rafael Granero Torrente, cadena perpetua. Espero que la cumpliesen íntegra.


Rafael Expósito Ruiz.




(1) Jáquima: Cabezada de cordel, que suple por el cabestro, para atar las bestias y llevarlas. dle.rae.es.




DOCUMENTACIÓN
- Diario de Córdoba de comercio, industria, administración, noticias y avisos: Año XLVI Número 13049 - 1895 mayo 7. Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.
- Diario de Córdoba de comercio, industria, administración, noticias y avisos: Año XLVI Número 13054 - 1895 mayo 12. Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.

IMÁGENES
- Imagen 1: Fotografía compartida por Loli Llerena en el grupo de Facebook FOTOS ANTIGUAS DE PEÑARROYA-PUEBLONUEVO.
- Imagen 2: Fotografía compartida por Jose Antonio Vaquera Carrasco en el grupo de Facebook FOTOS ANTIGUAS DE PEÑARROYA-PUEBLONUEVO.
- Imagen 3: Fotografía perteneciente al Fondo Francisco Solano Márquez. Archivo de la Diputación Provincial de Córdoba.